Número 3 - Segundo semestre 2018

Dosier - DESIGUALDADES Y POLÍTICAS SOCIALES

La desigualdad regional de ingresos en la Argentina de las últimas décadas. Impacto redistributivo del Estado y contribución regional a la inequidad urbana

  • Gabriel Calvi

    Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires (UBA)
    gcalvirodiles@hotmail.com

    Es Licenciado en Ciencia Política (FCS-UBA), Licenciado en Sociología (FCS-UBA), Mg. en Investigación en Ciencias Sociales (FCS-UBA) y candidato a Doctor por la Universidad de Buenos Aires (FCS). Se especializa en temas de distribución del ingreso y pobreza. Fue director, co-director y becario de proyectos de investigación financiados por distintas instituciones (UBACyT, CLACSO, CONICET). Se desempeñó como consultor y muestrista para distintos organismos públicos (nacionales y sub-nacionales). Es docente regular de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.
  • Elsa Cimillo

    Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires (UBA)
    ecimillo@hotmail.com

    Licenciada en Economía Política (FCE, UBA). Se especializa en temas de mercado de trabajo, distribución del ingreso y pobreza. Se desempeñó en el área de Ocupación e Ingresos (CONADE), en la estimación del PBG (CFI), como consultora en proyectos para la medición de la distribución del ingreso (financiados por BCRA, CEPAL), de la pobreza por ingreso (CEPA, Ministerio de Economía de la Nación) y en temas de mercado de trabajo, pobreza y distribución de ingresos (SIEMPRO).

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  • Para citar este artículo

    Calvi, Gabriel y Cimillo, Elsa (2018). La desigualdad regional de ingresos en la Argentina de las últimas décadas. Impacto redistributivo del Estado y contribución regional a la inequidad urbana. Ciudadanías. Revista de Políticas Sociales Urbanas N°3. Segundo semestre 2018, pp. 69-103 [En línea]. Consultada el: 18-11-2019
    URL: http://ciudadanias.untref.edu.ar/n3_dossier_art3.php
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Resumen

En este trabajo se aborda el fenómeno de la desigualdad de ingresos personales en los distintos agrupamientos urbanos (regiones y aglomerados) de la Argentina y su evolución en los últimos veinte años. El estudio se concentrará en dos aspectos: 1) la evolución de la desigualdad y del impacto redistributivo de las transferencias estatales (contributivas y no contributivas) a nivel regional; 2) el aporte de cada área a la desigualdad del total urbano.

Para el primer aspecto abordado se analizarán coeficientes de Gini de ingreso per cápita familiar (IPCF), antes y después de transferencias estatales. En este punto se procederá comparando ambos tipos de coeficientes, asumiendo que la diferencia es un buen indicador del efecto redistributivo de la intervención del Estado. La comparación será realizada para cada uno de los agrupamientos territoriales en los distintos años considerados.

El segundo aspecto, de mayor complejidad, es el relativo a la contribución de regiones y aglomerados a la inequidad del total urbano en el período analizado. La desigualdad de IPCF del total urbano resulta de incluir en un único ordenamiento jerárquico (distribución) los ingresos individuales (IPCF) de distintas áreas geográficas, que presentan heterogeneidades en términos de tamaño poblacional y nivel de ingresos. Esta mayor o menor heterogeneidad (entre regiones o aglomerados) origina contribuciones diferenciales a la desigualdad total. La metodología utilizada en este punto es una adaptación del procedimiento de descomposición del Gini por fuentes de ingreso elaborado por Lerman y Yitzhaki (1985) y difundido por CEPAL en 2008 (Medina y Galván, 2008). La adaptación aquí realizada consiste en considerar los ingresos de los residentes de cada región o aglomerado como fuentes distintas del ingreso total urbano.

En la definición de las áreas urbanas se sigue la clasificación de agrupamientos territoriales que emplea el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), fuente de información utilizada en este trabajo. Nos referimos a las seis regiones estadísticas definidas por el INDEC (Gran Buenos Aires, Cuyo, Noreste Argentino, Noroeste Argentino, Patagonia y Pampeana) y a los distintos aglomerados urbanos relevados por la encuesta (cuya cantidad ha variado desde los inicios de la EPH).

El estudio es precedido por una sección en la que se describe brevemente la evolución de la desigualdad de ingresos entre 1993 y 2013, y que nos permite identificar las etapas a partir de las cuales será estilizado el análisis. Un último punto queda dedicado a las conclusiones que se desprenden de las evidencias aportadas.

Introducción

En este trabajo se aborda el fenómeno de la desigualdad de ingresos personales en los distintos agrupamientos urbanos (regiones y aglomerados) de la Argentina y su evolución en los últimos veinte años. El estudio se concentrará en dos aspectos: 1) la evolución de la desigualdad y del impacto redistributivo de las transferencias estatales (contributivas y no contributivas) a nivel regional; 2) el aporte de cada área a la desigualdad del total urbano.

Para el primer aspecto abordado se analizarán coeficientes de Gini de ingreso per cápita familiar (IPCF), antes y después de transferencias estatales. En este punto se procederá comparando ambos tipos de coeficientes, asumiendo que la diferencia es un buen indicador del efecto redistributivo de la intervención del Estado. La comparación será realizada para cada uno de los agrupamientos territoriales en los distintos años considerados.

El segundo aspecto, de mayor complejidad, es el relativo a la contribución de regiones y aglomerados a la inequidad del total urbano en el período analizado. La desigualdad de IPCF del total urbano resulta de incluir en un único ordenamiento jerárquico (distribución) los ingresos individuales (IPCF) de distintas áreas geográficas, que presentan heterogeneidades en términos de tamaño poblacional y nivel de ingresos. Esta mayor o menor heterogeneidad (entre regiones o aglomerados) origina contribuciones diferenciales a la desigualdad total. La metodología utilizada en este punto es una adaptación del procedimiento de descomposición del Gini por fuentes de ingreso elaborado por Lerman y Yitzhaki (1985) y difundido por CEPAL en 2008 (Medina y Galván, 2008). La adaptación aquí realizada consiste en considerar los ingresos de los residentes de cada región o aglomerado como fuentes distintas del ingreso total urbano.

En la definición de las áreas urbanas se sigue la clasificación de agrupamientos territoriales que emplea el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), fuente de información utilizada en este trabajo. Nos referimos a las seis regiones estadísticas definidas por el INDEC (Gran Buenos Aires, Cuyo, Noreste Argentino, Noroeste Argentino, Patagonia y Pampeana) y a los distintos aglomerados urbanos relevados por la encuesta (cuya cantidad ha variado desde los inicios de la EPH).

El estudio es precedido por una sección en la que se describe brevemente la evolución de la desigualdad de ingresos entre 1993 y 2013, que nos permite identificar las observaciones a partir de las cuales será estilizado el análisis. Un último punto queda dedicado a las conclusiones que se desprenden de las evidencias aportadas.

Las estimaciones presentadas en este trabajo fueron realizadas a partir de los datos desagregados y expandidos de distintas bases de la EPH de INDEC Se realizaron, asimismo, procedimientos de remuestreo (bootstrap de 200 réplicas)1 y test de hipótesis para evaluar la significatividad estadística de las evidencias aquí presentadas.

Evolución de la desigualdad en las regiones
y aglomerados urbanos (1993-2013)

Durante las últimas dos décadas la desigualdad de ingresos (ingreso per cápita familiar, en adelante IPCF) en los aglomerados urbanos acompañó las principales tendencias observadas en materia distributiva para el total urbano de la EPH (Gráfico 1).2 Pero los indicadores que sustentan esa afirmación también nos ilustran sobre una situación que se mantiene a lo largo del tiempo y que motiva la elaboración del presente trabajo: el coeficiente de Gini para el total urbano es sensiblemente superior (en más de un 6% en promedio) al promedio de los aglomerados. Esta evidencia estaría sugiriendo la persistencia de desigualdades regionales relevantes para dar cuenta de los niveles de inequidad, pues si todos los aglomerados fueran similares (en ingresos y distribución) la distancia entre el Gini del total urbano y el promedio de los coeficientes de los aglomerados sería poco relevante.

Gráfico 1

Coeficiente de Gini de ingreso per cápita familiar (IPCF)
Total urbano (Gini) y aglomerados (promedio simple)

Fuente: Elaboración propia, en base a EPH puntual (ondas octubre)
y continua (segundos semestres).

La información volcada en el Gráfico 1 nos permite diferenciar claramente dos etapas a lo largo de esos años, a partir de las cuales será estilizado el análisis.3 La primera, entre 1993 y 2001, se caracteriza por un persistente deterioro de los niveles de equidad de ingresos. En el total urbano, ese deterioro se manifestó en un incremento de más del 17% en el Gini de ingreso per cápita familiar (IPCF); el Gini promedio de los aglomerados, por su parte, registró un aumento similar, del 15%. Entre 2002 y 2013, en cambio, se observa un proceso de fuerte reducción de los niveles de desigualdad. En el conjunto urbano el Gini se retrajo un 21%, y en el promedio de los aglomerados esa reducción fue del 20%.

Tabla 1

Gini de IPCF para cada dominio (total, región, aglomerado). 1995-2001 y 2002-2013

Ginis de IPCF

1995

2001

Var%

2002

2013

Var%

TOTAL URBANO

0,487

0,531

9,0

*

0,532

0,421

-20,8

*

GBA

0,492

0,537

9,2

*

0,542

0,421

-22,3

*

CABA

0,461

0,457

-0,9

0,466

0,402

-13,8

*

Partidos del GBA

0,452

0,513

13,5

*

0,502

0,396

-21,0

*

CUYO

0,442

0,488

10,3

*

0,489

0,393

-19,6

*

Gran Mendoza

0,435

0,485

11,5

*

0,493

0,387

-21,5

*

San Luis - El Chorrillo

0,463

0,484

4,6

0,485

0,369

-24,0

*

Gran San Juan

0,449

0,492

9,5

0,466

0,399

-14,3

*

NEA

0,475

0,546

15,0

*

0,522

0,417

-20,1

*

Posadas

0,463

0,528

14,0

*

0,530

0,419

-21,0

*

Gran Resistencia

0,497

0,569

14,5

*

0,552

0,415

-24,8

*

Corrientes

0,467

0,526

12,5

0,482

0,424

-12,0

*

Formosa

0,458

0,561

22,4

*

0,512

0,389

-24,0

*

NOA

0,477

0,508

6,6

0,510

0,409

-19,9

*

Santiago del Estero - La Banda

0,450

0,505

12,2

*

0,481

0,410

-14,7

*

Jujuy - Palpalá

0,466

0,527

13,0

*

0,508

0,380

-25,2

*

Gran Catamarca

0,473

0,502

6,1

0,482

0,449

-6,9

Salta

0,446

0,543

21,5

*

0,530

0,430

-18,8

*

La Rioja

0,501

0,499

-0,4

0,491

0,352

-28,4

*

Gran Tucumán - Tafí Viejo

0,493

0,478

-2,9

0,517

0,395

-23,6

*

PAMPEANA

0,439

0,488

11,1

*

0,486

0,400

-17,7

*

Gran La Plata

0,417

0,478

14,7

*

0,483

0,395

-18,2

*

Bahía Blanca - Cerri

0,438

0,451

2,9

0,455

0,385

-15,5

*

Gran Rosario

0,436

0,488

11,9

*

0,474

0,381

-19,6

*

Gran Santa Fe

0,446

0,508

13,9

*

0,515

0,425

-17,4

*

Gran Paraná

0,434

0,494

13,9

*

0,519

0,367

-29,2

*

Gran Córdoba

0,430

0,466

8,4

0,479

0,422

-11,9

*

Concordia

0,448

0,593

32,5

*

0,563

0,407

-27,8

*

Santa Rosa - Toay

0,443

0,484

9,2

0,486

0,399

-17,9

*

Mar del Plata - Batán

0,448

0,484

8,1

0,448

0,367

-18,1

*

Río Cuarto

0,452

0,439

-2,9

0,480

0,375

-21,9

*

San Nicolás - Villa Constitución

0,506

0,399

-21,2

*

PATAGONIA

0,467

0,466

-0,2

0,499

0,417

-16,4

*

Comodoro Rivadavia - Rada Tilly

0,426

0,482

13,2

*

0,487

0,382

-21,6

*

Neuquén - Plottier

0,491

0,467

-4,9

0,501

0,395

-21,2

*

Río Gallegos

0,439

0,420

-4,4

0,441

0,382

-13,3

*

Ushuaia - Río Grande

0,440

0,448

1,9

0,511

0,383

-25,0

*

Rawson - Trelew

0,483

0,416

-13,7

*

Viedma - Carmen de Patagones

0,546

0,434

-20,5

*

* Variación estadísticamente significativa al 95% de confianza.
Fuente: Elaboración propia, en base a EPH puntual (ondas octubre)
y continua (segundo semestre).

El incremento de la desigualdad de ingresos en el total urbano entre los años 1995 y 20014 (del 9%) fue acompañado por procesos regresivos locales generalizados. En cuatro de las seis regiones y en casi la mitad de los aglomerados urbanos relevados entonces (14 de 29) el deterioro distributivo fue significativo. El NEA resultó ser la región más desfavorecida en términos distributivos en la etapa regresiva (1995-2001), con un avance del 15% en la desigualdad de ingresos. La excepción se observa en la Patagonia, donde entre esos años el Gini se mantuvo prácticamente inalterado. En las restantes regiones la regresividad en la distribución del ingreso se incrementó entre un 6,6% (caso del NOA, que se encuentra sujeto a la variabilidad muestral) y un 11,1% (porcentajes para NOA y Pampeana, respectivamente).

Gráfico 2

Variación porcentual del Gini de IPCF regional
1995-2001 y 2002-2013

Fuente: elaboración propia, en base a EPH puntual (ondas octubre)
y continua (segundo semestre).

Entre los aglomerados más perjudicados en esta etapa se destacan Concordia, Formosa y Salta, que experimentaron incrementos en la desigualdad de más del 20% entre 1995 y 2001. El comportamiento de los restantes aglomerados afectados de manera significativa por procesos regresivos locales fue variable en su intensidad, oscilando en un rango de entre el 14,7% (Gran La Plata) y el 11,5% (Gran Mendoza). En ninguno de los aglomerados o regiones se registran durante estos años mejoras distributivas relevantes.

Gráfico 3

Variación porcentual del Gini de IPCF de cada aglomerado 1995-2001

Fuente: elaboración propia, en base a EPH puntual (ondas octubre).

En la segunda etapa (2002-2013)5 las evoluciones locales reprodujeron unívocamente la tendencia progresiva del total urbano. La importante mejora en los niveles de equidad distributiva observada en el total urbano (-21%) tuvo su correlato en todas las regiones y aglomerados. A nivel regional, la recomposición distributiva fue homogénea e intensa, destacándose lo ocurrido en GBA (-22% de reducción del Gini) y Cuyo, NEA y NOA (con disminuciones del orden del -20%). La progresividad en materia distributiva también se evidenció en las regiones Pampeana y Patagonia, pero con porcentajes de recomposición levemente inferiores (-18% y -16%, respectivamente).

Gráfico 4

Variación porcentual del Gini de IPCF de cada aglomerado 2002-2013

Fuente: elaboración propia, en base a EPH puntual (ondas octubre)
y continua (segundo semestre).

En esta etapa la mejora distributiva se extiende a todos los aglomerados,6 aunque en Gran Catamarca la disminución del Gini no fue relevante en términos estadísticos. Es así que mientras en ocho aglomerados esa mejora se manifestó en descensos de más del 24% en los valores del coeficiente de Gini, en otros nueve, esa reducción resultó inferior al 15%. Se destacan como casos extremos, los de Gran Paraná, La Rioja y Concordia, con mejoras de entre el 28% y el 29% del Gini.

Estado y desigualdad en las regiones y aglomerados

Transferencias estatales y desigualdad regional

El efecto equiparador de las transferencias estatales (contributivas y no contributivas) sobre la desigualdad de ingresos del total urbano ha variado considerablemente en los últimos veinte años.7 En la etapa regresiva (1995-2001) las transferencias gubernamentales estaban circunscriptas casi exclusivamente a las de tipo contributivo (jubilaciones y salario familiar de asalariados registrados) y en esos años, marcados por un persistente deterioro del mercado laboral, el impacto redistributivo de este tipo de transferencias se vio debilitado (del -12,3% al -10,7%) como consecuencia de una sensible caída de la cobertura previsional. El efecto de las transferencias no contributivas en esta etapa era mínimo. Así, la reducción de la desigualdad explicada por la incidencia de las transferencias estatales pasó del -12,3% del Gini en 1995 al -11,4% en 2001.

En los años que separan las dos etapas (2001 y 2002) se observa, en cambio, una fuerte inflexión del impacto redistributivo de las transferencias estatales no contributivas. En un contexto de extrema agudización de la emergencia socio-laboral, la creación de programas asistenciales (Plan Jefes y Jefas de Hogar y Plan Familias) de alcance masivo (2,3 millones de prestaciones hacia 2003) contribuyó a elevar sensiblemente el efecto igualador de las transferencias estatales.

Entre 2002 y 2013 el efecto equiparador de las transferencias en el total urbano se intensificó. Contribuyó a ello el mayor impacto de las transferencias contributivas, que fueron fundamentalmente impulsadas por las políticas implementadas en el área previsional: la moratoria jubilatoria incorporó desde 2005 a 2,7 millones de jubilados al sistema previsional público, y la movilidad de las prestaciones previsionales, desde 2009, aumentó significativamente los haberes de los trabajadores pasivos. Asimismo, la importante recomposición del empleo registrado (que casi se duplicó en el período) tuvo un efecto amplificador en la cobertura de las prestaciones del salario familiar de los trabajadores registrados, cuyos montos fueron periódicamente actualizados. Finalmente, una activa política de ampliación de derechos extendió considerablemente la cobertura de las transferencias no contributivas (AUH y PNC).

A nivel regional, durante la etapa regresiva (1995-2001), se reduce el impacto igualador asociado a las transferencias estatales en el GBA, el NOA y la región Pampeana. En Cuyo y NEA, por su parte, ese impacto se mantuvo invariante y solo en Patagonia se registra un incremento del efecto igualador de las transferencias gubernamentales. Cabe destacar que en esos años las transferencias estatales tenían una muy fuerte incidencia reparadora en la región Pampeana. En estos años el impacto de la intervención del Estado en la desigualdad de las regiones se explica casi exclusivamente por el efecto redistributivo de las prestaciones contributivas (jubilaciones y asignaciones familiares de asalariados registrados). Solo en dos regiones (NEA y Patagonia) y hacia 2001 las transferencias no contributivas (planes de empleo y prestaciones asistenciales) explican una equiparación superior al 1% del Gini.

Tabla 2

Efecto de las transferencias estatales sobre la desigualdad
En porcentaje del Gini de IPCF pre-transferencias de cada dominio

Efecto transferencias contributivas

Efecto transferencias no contributivas

Efecto transferencias totales

1995

2001

2002

2013

1995

2001

2002

2013

1995

2001

2002

2013

TOTAL URBANO

-12,3

-10,7

-10,3

-13,2

-0,1

-0,7

-3,4

-2,4

-12,3

*

-11,4

*

-13,7

*

-15,6

*

GBA

-11,9

-10,5

-9,9

-12,5

0,0

-0,4

-2,7

-2,2

-12,0

*

-10,9

*

-12,6

*

-14,7

*

CABA

-15,6

-14,7

-13,9

-15,0

0,0

-0,1

-0,3

-0,7

-15,7

*

-14,7

*

-14,3

*

-15,8

*

Partidos del GBA

-11,9

-10,5

-10,4

-12,5

0,0

-0,7

-4,6

-3,0

-12,0

*

-11,2

*

-15,0

*

-15,5

*

CUYO

-10,9

-10,3

-10,2

-15,9

-0,1

-0,8

-3,1

-2,2

-11,1

*

-11,1

*

-13,3

*

-18,1

*

Gran Mendoza

-11,1

-10,7

-10,2

-16,0

-0,1

-0,3

-2,1

-2,0

-11,2

*

-11,1

*

-12,3

*

-17,9

*

San Luis - El Chorrillo

-7,3

-12,2

-9,9

-15,5

-0,1

-3,7

-6,6

-3,8

-7,4

-15,9

*

-16,6

*

-19,3

*

Gran San Juan

-11,5

-9,0

-10,0

-16,3

-0,1

-0,5

-4,4

-2,2

-11,6

*

-9,5

-14,4

*

-18,5

*

NEA

-10,2

-8,0

-8,7

-14,9

-0,4

-2,1

-7,0

-4,0

-10,6

*

-10,1

*

-15,7

*

-18,9

*

Posadas

-7,9

-7,5

-7,0

-14,3

-0,2

-3,6

-4,1

-3,3

-8,1

-11,1

*

-11,2

*

-17,6

*

Gran Resistencia

-10,6

-8,7

-10,9

-16,3

-0,2

-1,1

-6,6

-4,5

-10,8

*

-9,8

-17,5

*

-20,9

*

Corrientes

-12,7

-6,8

-7,7

-11,8

-0,7

-2,5

-7,1

-4,1

-13,3

*

-9,4

-14,8

*

-15,9

*

Formosa

-7,7

-9,0

-7,3

-17,3

-0,6

-1,1

-11,1

-4,4

-8,3

-10,2

*

-18,4

*

-21,7

*

NOA

-10,7

-8,7

-9,0

-11,8

-0,1

-0,7

-5,1

-4,9

-10,8

-9,3

*

-14,1

*

-16,7

*

Sgo. del Estero - La Banda

-10,3

-9,1

-9,0

-14,3

-0,1

-0,9

-5,0

-4,8

-10,5

*

-10,0

*

-14,0

*

-19,0

*

Jujuy - Palpalá

-10,6

-7,9

-8,1

-11,9

-0,3

-0,5

-5,9

-4,2

-10,9

*

-8,4

-14,0

*

-16,1

*

Gran Catamarca

-14,8

-9,7

-9,4

-12,1

-0,2

-1,4

-6,0

-3,9

-15,0

*

-11,1

-15,4

*

-16,0

*

Salta

-10,4

-7,9

-9,6

-9,9

-0,1

-0,5

-4,6

-5,8

-10,5

*

-8,4

-14,2

*

-15,7

*

La Rioja

-10,1

-6,1

-9,3

-13,0

0,0

-1,4

-6,5

-5,3

-10,1

-7,5

-15,7

*

-18,3

*

Gran Tucumán - Tafí Viejo

-9,9

-9,8

-8,8

-11,7

-0,2

-0,4

-4,8

-4,9

-10,1

-10,2

*

-13,6

*

-16,6

*

PAMPEANA

-15,5

-12,9

-12,5

-15,7

-0,1

-0,8

-4,1

-1,9

-15,6

*

-13,7

*

-16,6

*

-17,6

*

Gran La Plata

-18,1

-11,7

-13,3

-13,6

-0,2

-1,5

-4,2

-1,2

-18,2

*

-13,2

*

-17,5

*

-14,8

*

Bahía Blanca - Cerri

-17,7

-16,8

-15,8

-16,7

-0,3

-1,2

-2,7

-1,5

-17,9

*

-18,0

*

-18,6

*

-18,2

*

Gran Rosario

-16,2

-13,3

-13,9

-16,7

0,0

-0,3

-5,1

-1,7

-16,2

*

-13,6

*

-19,0

*

-18,5

*

Gran Santa Fe

-15,5

-16,2

-12,2

-15,3

-0,1

-2,0

-5,9

-3,0

-15,6

*

-18,2

*

-18,1

*

-18,3

*

Gran Paraná

-17,9

-11,1

-12,0

-14,5

-0,3

-0,7

-2,6

-2,6

-18,2

*

-11,8

*

-14,6

-17,1

*

Gran Córdoba

-12,9

-13,1

-10,2

-12,9

0,0

-0,2

-3,9

-1,9

-12,9

*

-13,3

*

-14,1

*

-14,9

*

Concordia

-12,6

-9,4

-6,8

-16,8

-0,2

-1,4

-5,3

-3,7

-12,8

*

-10,8

*

-12,2

*

-20,5

*

Santa Rosa - Toay

-10,2

-12,0

-13,7

-17,7

-0,3

-3,2

-4,9

-1,7

-10,5

*

-15,1

*

-18,6

*

-19,4

*

Mar del Plata - Batán

-17,7

-11,5

-14,5

-22,1

0,0

-0,7

-2,6

-1,9

-17,7

*

-12,2

*

-17,1

*

-24,0

*

Río Cuarto

-11,6

-15,7

-13,2

-18,9

0,0

-1,0

-2,3

-1,6

-11,6

-16,7

*

-15,5

*

-20,6

*

San Nicolás - Villa
Constitución

-13,1

-20,2

-5,5

-2,0

-18,6

*

-22,1

*

PATAGONIA

-7,5

-8,5

-8,1

-11,7

0,0

-1,8

-2,7

-1,1

-7,6

*

-10,4

*

-10,8

*

-12,7

*

C. Rivadavia - Rada Tilly

-10,4

-11,4

-12,0

-11,2

0,0

-0,5

-1,4

-1,2

-10,5

*

-11,9

*

-13,4

*

-12,3

*

Neuquén - Plottier

-6,0

-9,1

-5,9

-13,5

0,0

-2,6

-3,2

-1,1

-6,0

-11,6

*

-9,1

-14,6

*

Río Gallegos

-10,9

-9,7

-10,2

-13,7

0,0

-2,4

-1,8

-0,5

-11,0

*

-12,1

*

-12,0

-14,2

*

Ushuaia - Río Grande

-3,8

-3,8

-5,3

-6,9

0,0

-2,2

-2,7

-0,2

-3,8

-6,1

-8,0

-7,1

Rawson - Trelew

-8,8

-11,6

-4,1

-2,4

-13,0

*

-14,0

*

Viedma - Carmen
de Patagones

-9,0

-18,0

-3,2

-1,6

-12,1

-19,6

*

* Efectos estadísticamente significativos al 95% de confianza.
Fuente: elaboración propia, en base a EPH puntual (ondas octubre) y continua (segundo semestre).

Entre los aglomerados las evidencias para esta etapa (1995-2001) se caracterizan por una elevada variabilidad. En la mayoría (14 de 29 dominios), las transferencias estatales perdieron eficacia redistributiva (-3 puntos porcentuales en promedio), destacándose entre ellos Gran Paraná, Mar del Plata-Batán y Gran La Plata, aglomerados en los que el impacto igualador de las transferencias mermó en más de 5 puntos porcentuales. En otros 10 aglomerados el efecto redistributivo asociado al Estado se incrementó (en 3,6 puntos porcentuales en promedio), siendo San Luis-El Chorrillo, Neuquén-Plottier y Río Cuarto los casos extremos de este grupo. En los restantes cinco las alteraciones son irrelevantes.

Entre los años 2002 y 2013 todas las regiones registran –al igual que el total urbano– una mayor eficacia igualadora de las transferencias estatales. Cabe destacar que en las regiones de menor desarrollo relativo (NEA, NOA y Cuyo) se acentuó la progresividad de la intervención estatal en más de 2,5 puntos porcentuales. En esta etapa la acción equiparadora del Estado siguió estando mayormente asociada al impacto de las transferencias contributivas. El aporte a la equidad debido a las prestaciones no contributivas, que se intensificó en comparación con la etapa precedente, manifiesta una tendencia declinante hacia el final de la serie. En 2013, en las regiones más desfavorecidas del país (NOA y NEA) el efecto igualador de las transferencias no contributivas superaba el 4% del Gini.

A nivel de los aglomerados, la evolución entre 2002 y 2013 del impacto de las transferencias estatales es más homogéneo que en la etapa anterior. En la amplia mayoría de las localidades (26 de 32) la progresividad de la intervención estatal se intensificó (en 3,2 puntos porcentuales, en promedio): se destacan en este sentido los aglomerados de Concordia, Viedma-Carmen de Patagones, Mar del Plata-Batán, Gran Mendoza, Neuquén-Plottier, Santiago del Estero-La Banda y Río Cuarto. En cuatro aglomerados (Partidos del GBA, Bahía Blanca-Cerri, Gran Rosario y Gran Santa Fe), que en 2002 ya se caracterizaban por una elevada eficacia reparadora de las transferencias, el impacto del Estado se mantuvo prácticamente invariante. Solo en Comodoro Rivadavia-Rada Tilly y Ushuaia-Río Grande se observa una leve merma en el efecto de las prestaciones.

Estado, mercado y evolución
de la desigualdad local

La desigualdad de IPCF depende tanto de la inserción de los hogares en el mercado laboral, principal ámbito en el que captan sus ingresos, como de la intervención del Estado a través de impuestos directos, contribuciones sociales y transferencias monetarias, que determinan la conformación de los recursos familiares disponibles. Es por eso que la explicación de sus alteraciones en cada etapa puede ser desdoblada en factores asociados a la evolución del mercado laboral (efecto mercado) o a cambios en la intervención estatal (efecto Estado). En este apartado el efecto Estado refiere exclusivamente a su intervención a través de transferencias monetarias.8

Un indicador de la evolución de la desigualdad asociado exclusivamente al primer conjunto de factores (efecto mercado) viene dado por la tasa de variación del coeficiente de Gini de los ingresos de mercado (en nuestro caso, IPCF antes de transferencias estatales) entre distintas observaciones. La diferencia entre la variación del Gini de los ingresos totales (IPCF con transferencias estatales) y la del Gini de los ingresos de mercado (IPCF antes de transferencias) pone en evidencia, por su parte, el aporte estatal (de las transferencias) a la evolución de la inequidad distributiva. Si bien las transferencias estatales siempre reducen la desigualdad, la intensidad con que lo hacen no suele ser una constante. Entre dos observaciones una mayor igualación explicada por las transferencias es siempre fuente de progresividad distributiva en el período, que puede o bien acentuar fases progresivas derivadas del mercado, o bien atenuar/revertir procesos regresivos. Si entre dos momentos las transferencias pierden capacidad igualadora se constituyen en un elemento de regresividad, que puede contrarrestar/revertir tendencias progresivas derivadas del mercado, o bien acentuar la regresividad de la etapa. En las Tablas 3 y 4 se presenta la información relativa a estos dos determinantes de los cambios en la desigualdad (efecto mercado y efecto Estado) para cada uno de los períodos y agrupamientos analizados.

En la etapa regresiva (1995 y 2001), aunque el mercado ofició la mayor parte (7,9 puntos porcentuales) del aumento de la desigualdad del total urbano (de 9% del Gini), el Estado hizo su aporte (1,1 puntos del deterioro). Las reformas neoliberales de esta etapa (apertura de la economía, desregulación, privatización de empresas públicas y del sistema previsional, endeudamiento externo, apreciación del tipo de cambio) operaron una fuerte desestructuración del sector productivo local que determinó una baja absorción de empleo (con momentos de expulsión neta), un empeoramiento de su calidad (aumento del trabajo en negro), la magnificación del desempleo y, en el momento más crítico, el deterioro de las remuneraciones (impulsado por el sector público y emulado por el privado), contribuyendo al aumento de la inequidad por efecto mercado. En ese contexto, las prestaciones estatales, que en la etapa eran un beneficio casi exclusivo de los trabajadores registrados (activos y pasivos), perdieron cobertura y relevancia en los ingresos familiares, reduciendo su aporte a la equidad y determinando, consecuentemente, un factor de regresividad adicional (efecto Estado desigualador) al derivado exclusivamente del mercado.

Tabla 3

Descomposición de la evolución del Gini de IPCF entre 1995 y 2001
Variación total, efecto mercado y efecto Estado

Ginis IPCF de mercado

Ginis de IPCF total

Período 1995-2001

(IPCF antes de transferencias estatales)

(IPCF con transferencias estatales)

Variación (%)

Efecto Estado

1995

2001

1995

2001

Gini de IPCF de mercado

Gini de IPCF total

(2-1)

(1)

(2)

TOTAL URBANO

0,555

0,599

0,487

0,531

7,9

*

9,0

*

1,1

GBA

0,559

0,603

0,492

0,537

7,9

*

9,2

*

1,3

CABA

0,547

0,536

0,461

0,457

-2,0

-0,9

1,1

Partidos del GBA

0,513

0,577

0,452

0,513

12,5

*

13,5

*

1,0

CUYO

0,497

0,549

0,442

0,488

10,4

*

10,3

*

-0,1

Gran Mendoza

0,490

0,545

0,435

0,485

11,2

*

11,5

*

0,2

San Luis - El Chorrillo

0,500

0,576

0,463

0,484

15,2

*

4,6

-10,5

Gran San Juan

0,508

0,544

0,449

0,492

7,0

9,5

2,5

NEA

0,531

0,608

0,475

0,546

14,4

*

15,0

*

0,5

Posadas

0,504

0,593

0,463

0,528

17,8

*

14,0

*

-3,8

Gran Resistencia

0,558

0,631

0,497

0,569

13,2

*

14,5

*

1,3

Corrientes

0,539

0,580

0,467

0,526

7,6

12,5

4,9

Formosa

0,500

0,624

0,458

0,561

24,9

*

22,4

*

-2,6

NOA

0,535

0,561

0,477

0,508

4,9

6,6

1,8

Santiago del Estero -
La Banda

0,502

0,561

0,450

0,505

11,7

*

12,2

*

0,6

Jujuy - Palpalá

0,523

0,575

0,466

0,527

9,9

13,0

*

3,0

Gran Catamarca

0,556

0,565

0,473

0,502

1,5

6,1

4,7

Salta

0,499

0,592

0,446

0,543

18,7

*

21,5

*

2,8

La Rioja

0,557

0,539

0,501

0,499

-3,2

-0,4

2,8

Gran Tucumán -
Tafí Viejo

0,548

0,533

0,493

0,478

-2,7

-2,9

-0,2

PAMPEANA

0,520

0,566

0,439

0,488

8,7

*

11,1

*

2,4

Gran La Plata

0,510

0,551

0,417

0,478

8,1

14,7

*

6,6

Bahía Blanca - Cerri

0,534

0,550

0,438

0,451

3,0

2,9

-0,1

Gran Rosario

0,521

0,566

0,436

0,488

8,6

11,9

*

3,3

Gran Santa Fe

0,529

0,621

0,446

0,508

17,5

*

13,9

*

-3,6

Gran Paraná

0,530

0,560

0,434

0,494

5,6

13,9

*

8,3

Gran Córdoba

0,493

0,537

0,430

0,466

8,9

*

8,4

-0,5

Concordia

0,514

0,665

0,448

0,593

29,5

*

32,5

*

3,0

Santa Rosa - Toay

0,495

0,570

0,443

0,484

15,2

*

9,2

-5,9

Mar del Plata - Batán

0,544

0,551

0,448

0,484

1,3

8,1

6,8

Río Cuarto

0,511

0,527

0,452

0,439

3,0

-2,9

-6,0

PATAGONIA

0,505

0,520

0,467

0,466

2,9

-0,2

-3,1

Comodoro Rivadavia -
Rada Tilly

0,476

0,547

0,426

0,482

15,0

*

13,2

*

-1,8

Neuquén - Plottier

0,522

0,528

0,491

0,467

1,2

-4,9

-6,1

Río Gallegos

0,493

0,477

0,439

0,420

-3,2

-4,4

-1,2

Ushuaia - Río Grande

0,457

0,477

0,440

0,448

4,4

1,9

-2,5

* Efectos estadísticamente significativos al 95% de confianza.
Fuente: elaboración propia, en base a EPH puntual (ondas octubre) y continua (segundo semestre).

Gráfico 7
Evolución de la desigualdad: efecto mercado y efecto Estado.
Variación porcentual del Gini de IPCF de cada región. 1995-2001

Fuente: elaboración propia, en base a EPH puntual (ondas octubre).

La regresividad adicional explicada por el deterioro del efecto redistributivo del Estado resultó importante en tres regiones (Pampeana, NOA y GBA). En NEA y Cuyo, donde el impacto igualador de las transferencias se mantuvo casi constante, el efecto del Estado en las alteraciones del Gini fue irrelevante. Solo en Patagonia el impacto reparador de las transferencias se intensificó hacia 2001, logrando el Estado neutralizar las tendencias regresivas del mercado.

En la etapa se destaca la situación de 14 aglomerados en los cuales el Estado profundizó el generalizado malogro distributivo impulsado por el mercado y dos (Ciudad de Buenos Aires y La Rioja) en los que las transferencias contrarrestaron las tendencias equiparadoras. Más aún, en algunos casos (Mar del Plata-Batán, Gran Catamarca y Gran Paraná) el Estado fue el principal responsable del proceso regresivo experimentado por esos años.

En la etapa que abarca los años 2002 a 2013 la reducción de los niveles de desigualdad debida a la recomposición del mercado laboral (-19%) fue apuntalada (en -1,8 puntos porcentuales) por efecto de la intensificación del impacto redistributivo de las transferencias estatales. Las iniciativas orientadas a revisar el modelo económico predominante en la etapa neoliberal (sostenimiento de un tipo de cambio competitivo, promoción del sector productivo, el empleo y la demanda agregada, reestructuración de la deuda pública, reestatización del sistema previsional y de algunas empresas públicas) contribuyeron a revertir el malogro sociolaboral de los años 90, haciendo del mercado un factor reductor de la inequidad distributiva, como consecuencia del crecimiento del empleo, la mejora en su calidad y la recomposición de las remuneraciones, viabilizada por la apertura de las paritarias y su sostenimiento en el tiempo. Asimismo, las iniciativas tendientes a ampliar la cobertura del sistema previsional (moratoria y jubilación anticipada) y del régimen salario familiar (con la AUH), así como del sistema de pensiones no contributivas, vigorizaron el impacto distributivo del Estado, haciendo que las transferencias estatales expliquen el 1,8% de la mejora distributiva observada entre extremos del período (-20,8%).

Tabla 4

Descomposición de la evolución del Gini de IPCF entre 2002 y 2013
Variación total, efecto mercado y efecto Estado

Ginis IPCF de mercado

Ginis de IPCF total

Período 1995-2001

(IPCF antes de transferencias estatales)

(IPCF con transferencias estatales)

Variación (%)

Efecto Estado

2002

2013

2002

2013

Gini de IPCF de mercado

Gini de IPCF total

(2-1)

(1)

(2)

TOTAL URBANO

0,617

0,499

0,532

0,421

-19,0

*

-20,8

*

-1,8

GBA

0,621

0,494

0,542

0,421

-20,5

*

-22,3

*

-1,9

CABA

0,544

0,477

0,466

0,402

-12,3

*

-13,8

*

-1,6

Partidos del GBA

0,590

0,469

0,502

0,396

-20,5

*

-21,0

*

-0,5

CUYO

0,564

0,480

0,489

0,393

-14,9

*

-19,6

*

-4,8

Gran Mendoza

0,563

0,472

0,493

0,387

-16,1

*

-21,5

*

-5,4

San Luis - El Chorrillo

0,581

0,457

0,485

0,369

-21,4

*

-24,0

*

-2,5

Gran San Juan

0,544

0,490

0,466

0,399

-10,0

-14,3

*

-4,3

NEA

0,620

0,515

0,522

0,417

-17,0

*

-20,1

*

-3,1

Posadas

0,596

0,508

0,530

0,419

-14,7

*

-21,0

*

-6,2

Gran Resistencia

0,669

0,524

0,552

0,415

-21,6

*

-24,8

*

-3,2

Corrientes

0,566

0,504

0,482

0,424

-10,8

*

-12,0

*

-1,1

Formosa

0,627

0,496

0,512

0,389

-20,8

*

-24,0

*

-3,2

NOA

0,593

0,490

0,510

0,409

-17,4

*

-19,9

*

-2,5

Santiago del Estero - La Banda

0,559

0,506

0,481

0,410

-9,4

-14,7

*

-5,3

Jujuy - Palpalá

0,591

0,453

0,508

0,380

-23,3

*

-25,2

*

-1,9

Gran Catamarca

0,569

0,534

0,482

0,449

-6,2

-6,9

-0,7

Salta

0,618

0,510

0,530

0,430

-17,4

*

-18,8

*

-1,4

La Rioja

0,583

0,431

0,491

0,352

-26,1

*

-28,4

*

-2,3

Gran Tucumán - Tafí Viejo

0,598

0,473

0,517

0,395

-20,9

*

-23,6

*

-2,7

PAMPEANA

0,583

0,486

0,486

0,400

-16,7

*

-17,7

*

-1,0

Gran La Plata

0,585

0,463

0,483

0,395

-20,8

*

-18,2

*

2,6

Bahía Blanca - Cerri

0,559

0,470

0,455

0,385

-15,9

*

-15,5

*

0,3

Gran Rosario

0,585

0,468

0,474

0,381

-20,1

*

-19,6

*

0,5

Gran Santa Fe

0,628

0,521

0,515

0,425

-17,2

*

-17,4

*

-0,2

Gran Paraná

0,607

0,443

0,519

0,367

-27,0

*

-29,2

*

-2,1

Gran Córdoba

0,558

0,495

0,479

0,422

-11,1

*

-11,9

*

-0,8

Concordia

0,641

0,511

0,563

0,407

-20,3

*

-27,8

*

-7,6

Santa Rosa - Toay

0,597

0,496

0,486

0,399

-17,0

*

-17,9

*

-0,9

Mar del Plata - Batán

0,540

0,483

0,448

0,367

-10,6

-18,1

*

-7,5

Río Cuarto

0,568

0,471

0,480

0,375

-17,0

*

-21,9

*

-4,9

San Nicolás - Villa Constitución

0,621

0,512

0,506

0,399

-17,6

*

-21,2

*

-3,6

PATAGONIA

0,560

0,478

0,499

0,417

-14,6

*

-16,4

*

-1,8

Comodoro Rivadavia - Rada Tilly

0,562

0,435

0,487

0,382

-22,6

*

-21,6

*

1,0

Neuquén - Plottier

0,552

0,463

0,501

0,395

-16,1

*

-21,2

*

-5,1

Río Gallegos

0,501

0,446

0,441

0,382

-11,1

*

-13,3

*

-2,2

Ushuaia - Río Grande

0,556

0,413

0,511

0,383

-25,7

*

-25,0

*

0,7

Rawson - Trelew

0,554

0,484

0,483

0,416

-12,6

*

-13,7

*

-1,1

Viedma - Carmen de Patagones

0,621

0,540

0,546

0,434

-13,1

-20,5

*

-7,4

* Variación estadísticamente significativa al 95% de confianza.
Fuente: elaboración propia, en base a EPH puntual (onda octubre) y continua (segundo semestre).

Gráfico 8

Evolución de la desigualdad: efecto mercado y efecto Estado.
Variación porcentual del Gini de IPCF de cada región 2002-2013

Fuente: elaboración propia, en base a EPH puntual (onda octubre)
y continua (segundo semestre).

En todas las regiones el efecto Estado hizo su contribución a la mejora distributiva desplegada desde el mercado. Se destacan en este sentido Cuyo, NEA y NOA, regiones en las que la contribución estatal explicó entre -4,8% y -2,5% de reducción del Gini entre 2002 y 2013.

En los aglomerados, la mejora en los niveles de equidad observada en esta etapa (19,6% de reducción del Gini en promedio) fue motorizada por el mercado y, en 27 de los 32 aglomerados, profundizada por el mayor impacto redistributivo de las transferencias del Estado. En 9 casos locales (Mar del Plata-Batán, Santiago del Estero-La Banda, Viedma-Carmen de Patagones, Gran San Juan, Posadas, Concordia, Gran Mendoza, Neuquén-Plottier y Río Cuarto) el efecto Estado explica más del 4% de la reducción del Gini.

Contribución local a la desigualdad
del total urbano en Argentina (1995-2013)

Factores determinantes de la
contribución local a la desigualdad

La desigualdad de ingresos del total urbano es el resultado de incluir en un único ordenamiento jerárquico (distribución) al conjunto de los individuos, cualquiera sea su lugar (región o aglomerado) de residencia. Queda, pues, afectada no solo por el modo en que están distribuidos los ingresos localmente (desigualdad local), sino fundamentalmente por la mayor o menor heterogeneidad registrada entre regiones o aglomerados. Una forma de dar cuenta de la contribución local (regional o de los aglomerados) a la desigualdad del total urbano se desprende de dos factores: a) la participación o peso de los ingresos locales, y b) su grado de concentración.9

La participación (o peso) representa la importancia relativa de los ingresos locales en el ingreso total y se relaciona de manera directa con la desigualdad del total urbano: a mayor (menor) peso, mayor (menor) relevancia local en la explicación de la inequidad del conjunto. El peso de los ingresos locales queda determinado por el tamaño poblacional del área de referencia (región o aglomerado) y por el nivel de los ingresos de los residentes en comparación con el ingreso medio del total urbano. En ambos casos, las heterogeneidades entre regiones y aglomerados son manifiestas en nuestro país.

En materia de población, las diferencias históricas parecen no haber variado sustancialmente en los años aquí considerados: dos regiones (GBA y Pampeana) concentran el 75% del tamaño demográfico del total urbano y solo 10 aglomerados contabilizan el 80% (los Partidos del GBA que por sí solos aportan el 40% de la población, la Ciudad de Buenos Aires con el 12%, Gran Córdoba y Gran Rosario con más del 5% cada uno, y Gran Mendoza, Gran Tucumán-Tafí Viejo, Gran La Plata, Mar del Plata-Batán, Salta y Gran Santa Fe, con más del 2% cada uno).

El nivel de los ingresos (IPCF) medios de cada área geográfica en comparación con el promedio urbano también presenta una alta heterogeneidad, pero que, a diferencia del tamaño en población, parece haber experimentado más alteraciones a lo largo de los años: tanto el deterioro del mercado laboral de la primera etapa como su recomposición, durante la segunda, afectaron con intensidad variada a las distintas regiones y aglomerados. Se destacan en todos los años dos regiones, GBA y Patagonia, con ingresos persistentemente más altos que las restantes cuatro, a las cuales se suma en 2013 la región Pampeana. Entre los aglomerados contrasta la situación de algunos con ingresos relativos sostenidamente elevados (Ciudad de Buenos Aires, Ushuaia-Río Grande, Río Gallegos, Comodoro Rivadavia-Rada Tilly, Neuquén-Plottier y, desde que fueron incorporados a la EPH, Rawson-Trelew y Viedma-Carmen de Patagones), con otros que solo en los últimos años han logrado posicionarse en ese grupo (Gran La Plata, Santa Rosa-Toay, Bahía Blanca-Cerri, Río Cuarto, Gran Rosario, Gran Córdoba y Gran Paraná) y los restantes 18 que, más allá de las variaciones, han tenido ingresos persistentemente inferiores al promedio.

Tabla 5

Población (de hogares que declaran ingresos) e ingresos por región y aglomerado

Población en %
de la población total

IPCF nominal

IPCF local / IPCF total urbano (en %)

1995

2001

2002

2013

1995

2001

2002

2013

1995

2001

2002

2013

TOTAL URBANO

100

100

100

100

279

249

241

2.783

100

100

100

100

GBA

52,3

51,9

51,1

52,0

328

294

283

2.962

118

118

117

106

CABA

13,3

11,7

11,5

11,6

555

548

555

4.552

199

220

230

164

Partidos del GBA

39,1

40,2

39,6

40,4

251

220

203

2.504

90

88

84

90

CUYO

6,8

6,8

6,8

6,4

204

197

191

2.435

73

79

79

87

Gran Mendoza

4,3

4,2

4,3

3,7

212

208

205

2.667

76

83

85

96

San Luis - El Chorrillo

0,7

0,8

0,8

0,8

204

183

185

2.270

73

73

77

82

Gran San Juan

1,8

1,8

1,8

1,9

185

177

161

2.055

66

71

67

74

NEA

5,1

5,4

5,5

5,3

179

149

149

1.796

64

60

62

65

Posadas

1,2

1,3

1,2

1,2

187

149

152

2.089

67

60

63

75

Gran Resistencia

1,6

1,6

1,7

1,6

177

151

158

1.627

64

60

66

58

Corrientes

1,4

1,6

1,6

1,5

185

145

132

1.837

66

58

55

66

Formosa

0,9

1,0

1,0

1,0

163

152

157

1.635

59

61

65

59

NOA

9,8

10,4

10,2

9,8

187

171

163

2.056

67

69

67

74

Santiago del Estero - La Banda

1,4

1,6

1,5

1,5

169

176

167

1.812

61

70

69

65

Jujuy - Palpalá

1,3

1,3

1,4

1,3

146

153

157

1.811

52

61

65

65

Gran Catamarca

0,7

0,8

0,8

0,8

212

210

186

2.287

76

84

77

82

Salta

2,1

2,3

2,2

2,2

185

163

155

2.061

66

65

64

74

La Rioja

0,6

0,7

0,7

0,8

232

187

182

1.900

83

75

75

68

Gran Tucumán - Tafí Viejo

3,7

3,7

3,6

3,3

197

170

159

2.238

71

68

66

80

PAMPEANA

23,3

22,5

22,5

23,0

244

216

211

2.866

88

87

87

103

Gran La Plata

2,6

2,7

2,3

3,0

272

289

270

3.403

97

116

112

122

Bahía Blanca - Cerri

1,4

1,2

1,3

1,2

252

226

241

3.081

91

91

100

111

Gran Rosario

5,9

5,3

5,2

5,1

229

197

196

2.846

82

79

81

102

Gran Santa Fe

2,0

1,8

1,8

2,0

219

198

185

2.757

79

79

77

99

Gran Paraná

1,1

1,1

1,0

1,1

215

162

186

2.769

77

65

77

100

Gran Córdoba

5,7

5,8

6,0

5,6

253

205

200

2.809

91

82

83

101

Concordia

0,6

0,6

0,6

0,6

150

112

133

2.042

54

45

55

73

Santa Rosa - Toay

0,5

0,5

0,5

0,5

251

237

254

3.230

90

95

105

116

Mar del Plata - Batán

2,7

2,6

2,3

2,4

283

246

239

2.629

102

99

99

94

Río Cuarto

0,8

0,8

0,8

0,7

248

228

230

2.908

89

92

95

105

San Nicolás - Villa Constitución

0,7

0,7

191

2.522

79

91

PATAGONIA

2,7

3,0

3,8

3,5

330

308

294

3.759

118

124

122

135

Comodoro Rivadavia - Rada Tilly

0,7

0,7

0,7

0,6

313

314

309

4.128

113

126

128

148

Neuquén - Plottier

1,2

1,3

1,3

1,1

277

259

266

2.854

100

104

110

103

Río Gallegos

0,4

0,4

0,4

0,4

397

357

343

4.473

142

143

142

161

Ushuaia - Río Grande

0,4

0,6

0,6

0,5

434

378

358

5.715

156

152

149

205

Rawson - Trelew

0,6

0,5

244

3.164

101

114

Viedma - Carmen de Patagones

0,3

0,3

288

3.081

119

111

Fuente: elaboración propia, en base a EPH puntual (ondas octubre)
y continua (segundo semestre).

El grado de concentración de los ingresos locales, es el segundo factor que incide sobre la contribución local a la desigualdad. Queda determinado por la posición que los ingresos de los residentes ocupan en la estratificación (función de distribución) del total urbano. Coeficientes de concentración local iguales al Gini estarían señalando que los ingresos de los residentes tienen un nivel y distribución similares a los del total urbano. Cuanto mayor (menor) al Gini sea el coeficiente, más concentrados (desconcentrados) están los ingresos locales con relación a la distribución total.

Una forma práctica de dar cuenta de las heterogeneidades inter-regionales en materia de concentración es a través de la elasticidad de Gini de los ingresos locales. Esta elasticidad relaciona los coeficientes de concentración locales con el Gini del total urbano. En cada observación, elasticidades locales iguales a la unidad estarían indicando que los ingresos de los residentes se distribuyen de manera idéntica a los ingresos del total urbano. En cambio, cuanto mayores (menores) a la unidad son las elasticidades mejor (peor) posicionados están los ingresos locales en la estratificación del conjunto.

Tabla 6

Elasticidad de Gini de los ingresos locales

Elasticidad de Gini de los ingresos locales

1995

2001

Var. %

2002

2013

Var. %

TOTAL URBANO

1

1

1

1

GBA

1,16

1,13

-2,6

*

1,13

1,10

-2,7

*

Ciudad de Buenos Aires

1,57

1,49

-5,1

*

1,52

1,63

7,2

*

Partidos del GBA

0,85

0,87

2,4

0,82

0,81

-1,2

CUYO

0,60

0,74

23,3

*

0,75

0,73

-2,7

Gran Mendoza

0,64

0,79

23,4

*

0,83

0,88

6,0

San Luis - El Chorrillo

0,62

0,66

6,5

0,71

0,58

-18,3

Gran San Juan

0,48

0,63

31,3

0,54

0,44

-18,5

NEA

0,48

0,56

16,7

0,55

0,27

-50,9

*

Posadas

0,51

0,53

3,9

0,60

0,52

-13,3

Gran Resistencia

0,52

0,61

17,3

0,65

0,10

-84,6

*

Corrientes

0,51

0,49

-3,9

0,36

0,33

-8,3

Formosa

0,33

0,60

81,8

*

0,59

0,04

-93,2

*

NOA

0,52

0,62

19,2

0,62

0,47

-24,2

*

Santiago del Estero - La Banda

0,36

0,65

80,6

*

0,62

0,24

-61,3

*

Jujuy - Palpalá

0,20

0,54

170,0

*

0,56

0,19

-66,1

*

Gran Catamarca

0,68

0,81

19,1

0,70

0,70

0,0

Salta

0,48

0,63

31,3

0,62

0,51

-17,7

La Rioja

0,78

0,69

-11,5

0,69

0,22

-68,1

*

Gran Tucumán - Tafí Viejo

0,58

0,57

-1,7

0,60

0,60

0,0

PAMPEANA

0,83

0,84

1,2

0,85

1,03

21,2

*

Gran La Plata

0,93

1,08

16,1

*

1,06

1,28

20,8

*

Bahía Blanca - Cerri

0,87

0,86

-1,1

0,96

1,12

16,7

*

Gran Rosario

0,74

0,76

2,7

0,77

0,99

28,6

*

Gran Santa Fe

0,71

0,77

8,5

0,76

0,98

28,9

*

Gran Paraná

0,64

0,56

-12,5

0,74

0,92

24,3

Gran Córdoba

0,86

0,76

-11,6

0,79

1,02

29,1

*

Concordia

0,20

0,39

95,0

0,52

0,47

-9,6

Santa Rosa - Toay

0,84

0,90

7,1

1,00

1,26

26,0

*

Mar del Plata - Batán

0,99

0,97

-2,0

0,94

0,86

-8,5

Río Cuarto

0,86

0,84

-2,3

0,92

1,03

12,0

San Nicolás - Villa Constitución

0,76

0,81

6,6

PATAGONIA

1,18

1,12

-5,1

*

1,13

1,41

24,8

*

Comodoro Rivadavia - Rada Tilly

1,08

1,14

5,6

1,17

1,51

29,1

*

Neuquén - Plottier

1,02

0,98

-3,9

1,05

1,04

-1,0

Río Gallegos

1,34

1,20

-10,4

*

1,22

1,61

32,0

*

Ushuaia - Río Grande

1,42

1,26

-11,3

*

1,29

1,85

43,4

*

Rawson - Trelew

0,97

1,16

19,6

*

Viedma - Carmen de Patagones

1,13

1,13

0,0

* Variación estadísticamente significativa al 95% de confianza
Fuente: elaboración propia, en base a EPH puntual (ondas octubre)
y continua (segundo semestre).

Los datos volcados en la Tabla 6 nos permiten identificar dos regiones (GBA y Patagonia) con ingresos siempre más concentrados en la distribución total y una (Pampeana) que comparte esta situación solo hacia 2013. Los residentes en NEA y NOA son, por su parte, los que siempre se encuentran peor posicionados en la distribución total, situación que parece haberse agudizado en los últimos años. Entre los aglomerados, elasticidades superiores a la unidad son una constante solo para la Ciudad de Buenos Aires y cuatro aglomerados patagónicos (Comodoro Rivadavia-Rada Tilly, Río Gallegos, Ushuaia-Río Grande y Viedma-Carmen de Patagones). Entre los restantes, se destacan los persistentemente desfavorecidos en la estratificación del total urbano, con elasticidades que nunca superan los 0,7 puntos: Jujuy-Palpalá, Formosa, Concordia, Corrientes, Santiago del Estero-La Banda, Gran Resistencia, Gran San Juan, Posadas, Salta y Gran Tucumán-Tafí Viejo.

La relación que guardan con el Gini del total urbano tanto la participación de los ingresos locales como su grado de concentración es relativamente sencilla de asimilar: cuando la concentración de los ingresos locales es superior (inferior) al Gini total cualquier incremento en su participación generaría aumentos (reducciones) de la desigualdad y cualquier disminución conllevaría reducciones (aumentos); asimismo, dado cierto nivel de participación del ingreso local aumentos (reducciones) en su grado de concentración determinarían mayores (menores) niveles de inequidad.

Finalmente, la contribución local a la desigualdad total, es decir, la parte del Gini del total urbano explicada por los ingresos de los residentes en cada área geográfica, viene dada por el producto entre la participación de los ingresos locales y su concentración, de lo cual resulta posible derivar el aporte local a alteraciones de la inequidad en cada etapa.

Contribución local a la desigualdad total y a sus cambios

Un primer análisis de la contribución local al Gini de IPCF del total urbano (Tabla 8) nos permite afirmar que la región GBA es la que más impacta en la desigualdad total, si bien su contribución ha declinado en los últimos años: la amplia participación de sus ingresos en el total (entre 62% y 55%) y sus elevados niveles de concentración la llevan a explicar, en promedio, un 67,3% del Gini del total urbano. La segunda en importancia explicativa es la Pampeana que, con un relevante peso de sus ingresos (19% a 24%) y niveles de concentración intermedios en comparación con las restantes regiones, aporta un 18,6% del Gini en promedio. Por sí solas, estas dos regiones (GBA y Pampeana) dan cuenta, en promedio, del 85,8% del Gini de IPCF del total urbano, quedando el complemento repartido del siguiente modo: Patagonia, que a pesar de su baja densidad demográfica aporta el 4,9%; NOA, 3,9%; Cuyo 3,8%, y NEA, 1,5%.

Entre los aglomerados, la relevancia en la explicación de la desigualdad se concentra en los dos del GBA, Ciudad de Buenos Aires y Partidos del Conurbano (que aportan el 38% y 29%, respectivamente, en promedio), los cuales sumados a otros cinco (Gran Córdoba, Gran Rosario, Gran La Plata, Gran Mendoza, Mar del Plata-Batán) dan cuenta siempre de más del 81% del Gini de IPCF para el total urbano.

Tabla 7

Peso y coeficientes de concentración de los ingresos locales
con relación al ingreso total urbano y su distribución

Peso del IPCF (en %)

Coeficientes de concentración

(S)

(CC)

1995

2001

Var.

2002

2013

Var.

1995

2001

Var.

2002

2013

Var.

TOTAL URBANO

100

100

100

100

0,487

0,531

0,044

*

0,533

0,421

-0,112

*

GBA

61,6

61,1

-0,5

59,9

55,4

-4,5

*

0,565

0,602

0,037

*

0,602

0,462

-0,140

*

CABA

26,4

25,7

-0,7

26,6

19

-7,6

*

0,765

0,792

0,027

0,809

0,688

-0,121

*

Partidos del GBA

35,2

35,5

0,3

33,4

36,3

2,9

*

0,415

0,464

0,049

*

0,438

0,343

-0,095

*

CUYO

5

5,4

0,4

5,4

5,6

0,2

0,293

0,39

0,097

*

0,4

0,309

-0,091

*

Gran Mendoza

3,3

3,5

0,2

3,7

3,6

-0,1

0,313

0,417

0,104

*

0,44

0,37

-0,070

San Luis - El Chorrillo

0,5

0,6

0,1

0,6

0,7

0,1

0,304

0,353

0,049

0,38

0,243

-0,137

*

Gran San Juan

1,2

1,3

0,1

1,2

1,4

0,2

*

0,233

0,333

0,100

*

0,287

0,187

-0,100

NEA

3,3

3,2

-0,1

3,4

3,4

0,0

0,236

0,295

0,059

0,294

0,114

-0,180

*

Posadas

0,8

0,8

0,0

0,8

0,9

0,1

*

0,248

0,28

0,032

0,32

0,22

-0,100

Gran Resistencia

1

1

0,0

1,1

0,9

-0,2

*

0,253

0,326

0,073

0,345

0,041

-0,304

*

Corrientes

0,9

0,9

0,0

0,9

1

0,1

0,246

0,259

0,013

0,193

0,139

-0,054

Formosa

0,5

0,6

0,1

0,7

0,6

-0,1

0,162

0,319

0,157

*

0,314

0,017

-0,297

*

NOA

6,6

7,1

0,5

6,9

7,3

0,4

0,251

0,331

0,080

*

0,329

0,196

-0,133

*

Santiago del Estero - La Banda

0,9

1,1

0,2

*

1,1

1

-0,1

0,177

0,343

0,166

*

0,328

0,103

-0,225

*

Jujuy - Palpalá

0,7

0,8

0,1

*

0,9

0,8

-0,1

0,095

0,284

0,189

*

0,301

0,08

-0,221

*

Gran Catamarca

0,5

0,7

0,2

*

0,6

0,7

0,1

0,333

0,431

0,098

*

0,375

0,295

-0,080

Salta

1,4

1,5

0,1

1,4

1,6

0,2

0,236

0,337

0,101

*

0,329

0,214

-0,115

*

La Rioja

0,5

0,5

0,0

0,5

0,5

0,0

0,379

0,364

-0,015

0,368

0,091

-0,277

*

Gran Tucumán -
Tafí Viejo

2,6

2,5

-0,1

2,4

2,6

0,2

0,283

0,304

0,021

0,319

0,252

-0,067

PAMPEANA

20,4

19,4

-1,0

19,6

23,7

4,1

*

0,402

0,447

0,045

*

0,453

0,432

-0,021

Gran La Plata

2,6

3,2

0,6

*

2,6

3,7

1,1

*

0,451

0,575

0,124

*

0,562

0,541

-0,021

Bahía Blanca - Cerri

1,2

1,1

-0,1

1,3

1,3

0,0

0,422

0,455

0,033

0,51

0,474

-0,036

Gran Rosario

4,8

4,2

-0,6

*

4,2

5,2

1,0

*

0,36

0,404

0,044

0,411

0,417

0,006

Gran Santa Fe

1,6

1,4

-0,2

1,4

2

0,6

*

0,348

0,408

0,060

0,406

0,415

0,009

Gran Paraná

0,9

0,7

-0,2

*

0,8

1,1

0,3

*

0,313

0,299

-0,014

0,395

0,389

-0,006

Gran Córdoba

5,2

4,8

-0,4

5

5,7

0,7

*

0,417

0,405

-0,012

0,42

0,428

0,008

Concordia

0,3

0,3

0,0

*

0,3

0,4

0,1

*

0,099

0,205

0,106

0,275

0,197

-0,078

Santa Rosa - Toay

0,4

0,5

0,1

0,5

0,6

0,1

0,409

0,479

0,070

0,534

0,53

-0,004

Mar del Plata - Batán

2,7

2,6

-0,1

2,3

2,3

0,0

0,484

0,516

0,032

0,502

0,361

-0,141

*

Río Cuarto

0,7

0,7

0,0

0,7

0,7

0,0

0,419

0,445

0,026

0,488

0,433

-0,055

San Nicolás - Villa Constitución

0,6

0,6

0,0

0,000

0,405

0,34

-0,065

PATAGONIA

3,1

3,7

0,6

*

4,7

4,7

0,0

0,574

0,595

0,021

0,604

0,596

-0,008

Comodoro Rivadavia - Rada Tilly

0,8

0,9

0,1

*

0,9

0,9

0,0

0,528

0,606

0,078

*

0,623

0,638

0,015

Neuquén - Plottier

1,2

1,3

0,1

1,4

1,1

-0,3

*

0,499

0,52

0,021

0,561

0,436

-0,125

*

Río Gallegos

0,5

0,6

0,1

0,6

0,6

0,0

0,65

0,639

-0,011

0,65

0,679

0,029

Ushuaia - Río Grande

0,7

0,8

0,1

*

0,8

1,1

0,3

*

0,689

0,669

-0,020

0,686

0,78

0,094

*

Rawson - Trelew

0,6

0,6

0,0

0,000

0,519

0,49

-0,029

Viedma - Carmen de Patagones

0,3

0,3

0,0

0,000

0,602

0,478

-0,124

*

* Variación estadísticamente significativa al 95% de confianza. Fuente: elaboración propia,
en base a EPH puntual (ondas octubre) y continua (segundo semestre).

Es de fácil comprensión que, salvo contadas excepciones (como la de Patagonia entre las regiones), la contribución (promedio en los años considerados) a la desigualdad total se encuentre muy relacionada con el tamaño demográfico de cada agrupamiento territorial (región o aglomerado), que es determinante del peso del ingreso local en el total urbano. Pero, dado que la distribución regional de la población no experimentó alteraciones significativas a lo largo de los últimos años, el aporte local a los cambios en la desigualdad observados en cada etapa resulta menos intuitivamente anticipable y mucho más interesante para su análisis (Tabla 8).

En la etapa regresiva (1995-2001), todas las regiones aportaron al deterioro distributivo (de 9%). Ese aporte se encuentra fundamentalmente relacionado con una intensificación de la concentración de los ingresos en todas las regiones. La participación de los ingresos de las regiones, en cambio, no sufrió alteraciones importantes, siendo la Pampeana la más afectada en este sentido: el peso de sus ingresos retrocedió en solo un punto porcentual. La paulatina descomposición del mercado laboral se tradujo, por esos años, en una pérdida generalizada de ingresos hogareños (véase Tabla 5) que si bien afectó indistintamente a los agregados regionales configuró un escenario con hogares “ganadores” y “perdedores”, lo que se evidencia en la evolución de los niveles de concentración (que aumenta significativamente en cuatro regiones), que resultó mucho más profundo en las zonas de menor desarrollo relativo (NEA, NOA y Cuyo).

La responsabilidad por el deterioro distributivo de esos años fue diversa. Recayó mayormente sobre el GBA, que explica por sí solo un incremento de la desigualdad del total urbano de 4,1%. Si bien el nivel de concentración de los ingresos de esta región se incrementó solo un 6,5%, es el más elevado a nivel regional y, dada la importancia relativa (participación) de los ingresos del GBA, el más determinante de la evolución del Gini. NOA y Cuyo aportaron entre un 1,5% y 1,3% al proceso regresivo de esta etapa, debido a muy fuertes incrementos (de más del 30%) en los índices de concentración respectivos. La región Pampeana, Patagonia y NEA dan cuenta de la variación residual del Gini urbano (3,2% de aumento entre las tres), experimentando acentuaciones muy dispares en la concentración de los ingresos regionales (11,2%, 3,8% y 25%, respectivamente).

Entre los aglomerados que más impulsaron la desigualdad del total urbano en la etapa se destacan los Partidos del Conurbano que por sí solos deterioraron el Gini en un 3,8%, fundamentalmente por efecto del incremento (del 12%) de la concentración de sus ingresos. Otros cinco aglomerados (Gran La Plata, Gran Mendoza, Santiago del Estero-La Banda, Jujuy-Palpalá y Salta) generaron, en conjunto, un 3,6% de aumento de la desigualdad, producto, también, de considerables incrementos en el grado de concentración de los ingresos locales. De los restantes, trece aglomerados aportaron regresividad (en 2,3%, entre todos), siete no modificaron su contribución a la inequidad total y tres contrarrestaron levemente (en -0,7%) la tendencia regresiva.

Tabla 8

Contribución local al Gini y aporte local a su variación porcentual

Contribución local al Gini de IPCF del total urbano (S x CC)

Contribución local al Gini (en % del Gini de IPCF del total urbano)

Variación del Gini de IPCF y aporte local (en % del Gini inicial)*

1995

2001

2002

2013

1995

2001

2002

2013

95-01

02-13

TOTAL URBANO

0,487

0,531

0,533

0,421

100

100

100

100

9,0

-20,9

GBA

0,348

0,368

0,361

0,256

71,4

69,3

67,8

60,7

4,1

-19,8

CABA

0,202

0,203

0,215

0,131

41,5

38,3

40,3

31,1

0,3

-15,8

Partidos del GBA

0,146

0,165

0,146

0,125

29,9

31,0

27,4

29,6

3,8

-4,0

CUYO

0,015

0,021

0,022

0,017

3,0

4,0

4,1

4,1

1,3

-0,8

Gran Mendoza

0,010

0,015

0,016

0,013

2,1

2,8

3,0

3,1

0,9

-0,6

San Luis - El Chorrillo

0,002

0,002

0,002

0,002

0,3

0,4

0,4

0,4

0,1

-0,1

Gran San Juan

0,003

0,004

0,003

0,003

0,6

0,8

0,6

0,6

0,3

-0,1

Nea

0,008

0,010

0,010

0,004

1,6

1,8

1,9

0,9

0,4

-1,2

Posadas

0,002

0,002

0,002

0,002

0,4

0,4

0,5

0,5

0,0

-0,1

Gran Resistencia

0,003

0,003

0,004

0,000

0,5

0,6

0,7

0,1

0,1

-0,6

Corrientes

0,002

0,002

0,002

0,001

0,5

0,4

0,3

0,3

0,0

-0,1

Formosa

0,001

0,002

0,002

0,000

0,2

0,4

0,4

0,0

0,2

-0,4

Noa

0,016

0,024

0,023

0,014

3,4

4,5

4,2

3,4

1,5

-1,6

Santiago Del Estero - La Banda

0,002

0,004

0,004

0,001

0,3

0,7

0,7

0,2

0,5

-0,5

Jujuy - Palpalá

0,001

0,002

0,003

0,001

0,1

0,4

0,5

0,2

0,4

-0,4

Gran Catamarca

0,002

0,003

0,002

0,002

0,4

0,6

0,4

0,5

0,2

-0,1

Salta

0,003

0,005

0,005

0,004

0,7

1,0

0,9

0,8

0,4

-0,2

La Rioja

0,002

0,002

0,002

0,000

0,4

0,3

0,3

0,1

0,0

-0,3

Gran Tucumán -
Tafí Viejo

0,007

0,008

0,008

0,007

1,5

1,4

1,4

1,6

0,0

-0,2

Pampeana

0,082

0,087

0,089

0,102

16,9

16,4

16,7

24,3

1,0

2,5

Gran La Plata

0,012

0,018

0,015

0,020

2,4

3,4

2,7

4,7

1,4

1,0

Bahía Blanca - Cerri

0,005

0,005

0,007

0,006

1,1

1,0

1,2

1,5

0,0

0,0

Gran Rosario

0,017

0,017

0,017

0,022

3,6

3,2

3,3

5,2

-0,1

0,8

Gran Santa Fe

0,005

0,006

0,005

0,008

1,1

1,1

1,0

2,0

0,1

0,5

Gran Paraná

0,003

0,002

0,003

0,004

0,6

0,4

0,6

1,0

-0,1

0,2

Gran Córdoba

0,022

0,019

0,021

0,024

4,4

3,6

3,9

5,8

-0,5

0,7

Concordia

0,000

0,001

0,001

0,001

0,1

0,1

0,2

0,2

0,0

0,0

Santa Rosa - Toay

0,002

0,002

0,003

0,003

0,4

0,4

0,5

0,7

0,1

0,1

Mar Del Plata - Batán

0,013

0,013

0,011

0,008

2,7

2,5

2,1

2,0

0,0

-0,6

Río Cuarto

0,003

0,003

0,004

0,003

0,6

0,6

0,7

0,7

0,1

-0,1

San Nicolás -
Villa Constitución

0,002

0,002

0,4

0,5

0,0

Patagonia

0,018

0,022

0,028

0,028

3,7

4,1

5,3

6,6

0,8

-0,1

Comodoro Rivadavia - Rada Tilly

0,004

0,006

0,006

0,006

0,8

1,1

1,1

1,4

0,3

0,0

Neuquén - Plottier

0,006

0,007

0,008

0,005

1,2

1,3

1,5

1,2

0,2

-0,5

Río Gallegos

0,003

0,004

0,004

0,004

0,7

0,7

0,7

1,0

0,1

0,0

Ushuaia - Río grande

0,005

0,006

0,006

0,008

1,0

1,1

1,1

2,0

0,2

0,5

Rawson - Trelew

0,003

0,003

0,6

0,7

0,0

Viedma - Carmen
de Patagones

0,002

0,002

0,4

0,4

-0,1

Fuente: elaboración propia, en base a EPH puntual (ondas octubre) y continua (segundo semestre).

*El aporte local a los cambios en el Gini queda expresado por, que refiere
a cambio en la contribución local al Gini expresado como porcentaje del Gini de origen.

La mayor progresividad distributiva de la segunda etapa analizada (2002-2013) no resultó de un aporte regional unívoco. Si bien todas las regiones experimentaron disminuciones en la concentración de sus ingresos, en algunos casos (NEA, NOA, Cuyo y GBA) ese proceso fue notorio (-61,4%, -40,3%, -22,8% y -20,9%, respectivamente) y en otros (Pampeana y Patagonia) bastante modesto (-4,5% y -1,4%). Asimismo, y a diferencia de lo observado en la etapa anterior, se registraron por estos años cambios relevantes en las participaciones relativas: los ingresos del GBA perdieron más de cuatro puntos porcentuales, que fueron absorbidos casi íntegramente por la región Pampeana. En el nuevo contexto de prosperidad económica, el dinamismo del mercado laboral (más de 8 puntos de crecimiento en la tasa de empleo del total urbano) y de los ingresos, que se manifestó ciertamente en todas las áreas urbanas del país, resultó particularmente pronunciado en la región Pampeana: la tasa de empleo regional aumentó casi dos puntos porcentuales más que la del total y los ingresos hogareños se actualizaron un 20% por encima del promedio. Ello explicaría la elevada elasticidad (superior a la unidad) y los niveles de ingreso (superiores al total urbano) que ostenta esta región en 2013, novedosos en comparación con años anteriores.

El mayor dinamismo socio-laboral de la zona Pampeana se encuentra en sintonía con dos tipos de procesos profundizados desde los primeros años del nuevo milenio. El primero, más conocido, es la importante recomposición de las economías pampeanas, en un contexto macroeconómico local propicio y en un escenario internacional favorable a las commodities agropecuarias. El segundo, refiere al rol preponderante que los agentes económicos pampeanos han tenido en el paulatino desplazamiento de las producciones tradicionales de las regiones del norte: los productores capitalizados de la pampa húmeda han extendido su área de influencia a las regiones del NOA y el NEA, adquiriendo o arrendando tierras para el cultivo de oleaginosas o la cría de ganado de calidad. Estos agentes pampeanos son artífices de “la exclusión de los sectores más débiles y subordinados de la producción agraria” y, “externos a la región del Norte, remiten sus beneficios fuera de ella” (Rofman, 2012).

Como resultado de las evoluciones anteriormente señaladas mientras cuatro regiones (GBA, NOA, NEA y Cuyo) propiciaron la mejora distributiva de la nueva etapa, una (Patagonia) no aportó nada al proceso y otra (Pampeana) lo atenuó. El GBA fue el principal promotor de la progresividad, explicó casi la totalidad de la reducción del Gini entre 2002 y 2013 (-19,8% de -20,9%), y el impulso sumado por NOA, NEA y Cuyo (que aportaron en conjunto un -3,6% de reducción del Gini) fue contrarrestado casi en su totalidad por la desigualación impulsada por la región Pampeana (del 2,5% del Gini).

Lo ocurrido entre los aglomerados nos aporta mayores precisiones sobre las tendencias de los primeros años del nuevo milenio. Entre 2002 y 2013 los ingresos de los residentes en Ciudad de Buenos Aires perdieron más de 7 puntos porcentuales de participación, de los cuales 3 fueron absorbidos por los Partidos del Conurbano. Dado que los ingresos de Ciudad de Buenos Aires se caracterizan por una fuerte concentración (elasticidad superior a la unidad) y los de los Partidos del Conurbano están más desconcentrados (elasticidad inferior a la unidad), la alteración en sus participaciones relativas hubiese determinado por sí sola una reducción de entre el 5% y el 9% del Gini, entre ambos. Pero dado que en el mismo lapso los dos aglomerados evidenciaron un proceso de fuerte desconcentración de sus ingresos (de -14,9% y -21,6%, respectivamente) la igualación por ellos explicada fue mayor, aportando Ciudad una disminución de 15,8% del Gini y los Partidos una de reducción de 4%. Asimismo, buena parte de la participación perdida por Ciudad (3,5 puntos porcentuales) fue ganada por Gran La Plata, Gran Rosario, Gran Santa Fe y Gran Córdoba, aglomerados de la región Pampeana, de los cuales tres (Gran Córdoba, Gran Santa Fe y Gran Rosario) vieron incrementada significativamente la concentración de sus ingresos mientras que el restante, evidenció un proceso de desconcentración muy leve, de lo cual resultó en conjunto una contratendencia desigualadora de 3% del Gini. Entre los restantes aglomerados se destacan cinco (Mar del Plata-Batán, Gran Resistencia, Gran Mendoza, Río Gallegos y Santiago del Estero-La Banda) con aportes a la igualdad de intensidad media (entre -0,6% y -0,5% cada uno) y uno, Ushuaia-Rio Grande, que tendió a desigualar (0,5%).

La prosperidad económica de la nueva etapa parece haber estado acompañada por un nuevo esquema en lo que a la participación local en los ingresos refiere, que resulta más equitativo a nivel agregado: el menor peso de los ingresos de Ciudad de Buenos Aires, situación que benefició tanto a los Partidos del Conurbano como a la región Pampeana, tendió a reducir la desigualdad del total urbano de manera ostensible. Sin embargo, se evidencian en la actualidad dos tipos de situaciones que agravan las disparidades inter-regionales: en algunos casos (regiones Pampeana y Patagonia) la concentración relativa (elasticidad de Gini) de los ingresos locales se intensificó, y en otros (NEA y NOA) tendió a profundizarse el posicionamiento de la población local en las escalas más bajas de la distribución del total urbano (elasticidades de Gini muy bajas en la comparación histórica).

Todo parece señalar que hacia 2013 los menores niveles de desigualdad encuentran su origen en una situación en la que se conjugan una menor dispersión de la participación de los ingresos locales y una mayor dispersión de sus niveles de concentración (Tabla 5).

Tabla 9

Participación y concentración de los ingresos locales.
Coeficientes de variación entre aglomerados y regiones

Peso del IPCF

Coeficientes de concentración

1995

2001

Var.

2002

2013

Var.

1995

2001

Var.

2002

2013

Var.

CV aglomerados

221,2

219,7

-1,5

226,2

218,4

-7,8

43,9

31,7

-12,2

30,7

54,9

24,2

*

CV regiones

125,6

123,7

-1,9

120,6

111,6

-9,0

*

36,1

26,9

-9,2

27,1

46,6

19,5

*

* Variación estadísticamente significativa al 95% de confianza.

Fuente: elaboración propia, en base a EPH puntual (ondas octubre)
y continua (segundo semestre).

Conclusiones

A lo largo de los últimos veinte años el desempeño económico y la intervención del Estado han sido factores determinantes de las principales tendencias observadas en materia distributiva en el conjunto urbano, que con intensidades diversas se manifestaron a nivel subnacional.

Entre los años 1995 y 2001 la desigualdad de ingresos se incrementó significativamente en cuatro de las seis regiones (la excepción es Patagonia) y en 14 de los 29 aglomerados. El deterioro del mercado laboral, resultante de la implementación de reformas estructurales de corte neoliberal, fue un factor desigualador en todas las regiones y en casi todos los aglomerados (con solo cuatro excepciones). La intervención del Estado a través de transferencias, predominantemente atadas en esta etapa a la condición laboral de los beneficiarios, perdió eficacia redistributiva y tendió a profundizar el proceso regresivo en tres regiones y 14 aglomerados. Solo en la región Patagonia y en once aglomerados el Estado habría aportado mayor progresividad por estos años, atenuando o revirtiendo el deterioro de la equidad derivado de las fuerzas del mercado.

Entre 2002 y 2013 la desigualdad de ingresos se retrajo de manera significativa en todas las regiones y todos los aglomerados, con excepción de Gran Catamarca. El gran dinamismo del empleo y las remuneraciones, en el marco de una importante redefinición del esquema de desarrollo que revirtió buena parte de las políticas neoliberales de los años 90, hizo del mercado el principal factor explicativo del proceso igualador en todas las áreas locales urbanas, sin excepción. Las prestaciones estatales, insertas ahora en un esquema de ampliación de derechos que trasciende la condición laboral de los titulares, amplificaron su importancia en los recursos familiares de los sectores más vulnerables y habrían contribuido a apuntalar las tendencias progresivas del mercado en todas las regiones y en la amplia mayoría de los aglomerados (27 de 32).

Como vimos, la desigualdad del total urbano se encuentra fuertemente asociada a lo que ocurre en las regiones de mayor tamaño demográfico. GBA y la región Pampeana son, en este sentido, las principales determinantes de los niveles de desigualdad vigentes en cada momento y son, consecuentemente, las más relevantes en la explicación de las tendencias de los últimos años.

El proceso regresivo de los años 1995 y 2001 resultó de un aporte local casi unívoco. Todas las regiones, si bien con distintas intensidades, y la amplia mayoría de los aglomerados aportaron a la regresividad de una etapa signada por el malogro laboral y el deterioro económico y social. Solo se registran en el período 3 aglomerados propiciando levemente menores niveles de inequidad. En estos años el aumento de la inequidad distributiva estuvo fundamentalmente asociado al aumento de la concentración de los ingresos locales, verificable en todas las regiones y en casi todos los aglomerados (solo 5 excepciones). La participación relativa de los ingresos locales no experimentó mayores alteraciones.

Entre los años 2002 y 2013, en cambio, el proceso de recomposición de los niveles de equidad distributiva no resultó de aportes locales de un mismo signo. GBA fue la región que propició casi la totalidad de la progresividad de la etapa y el aporte igualador de NOA, NEA y Cuyo resultó neutralizado por la tendencia regresiva impulsada por la región Pampeana. Entre los aglomerados, se destaca el notable aporte a la progresividad de Ciudad de Buenos Aires y los Partidos del Conurbano, así como el impulso regresivo asociado a los principales aglomerados de la región Pampeana (Gran La Plata, Gran Santa Fe y Gran Córdoba).

La etapa progresiva se destaca por cambios significativos en el esquema de participación de los ingresos locales, con impacto inter (GBA cede cuatro puntos de participación a la región Pampeana) e intra regional (los Partidos del Conurbano absorben tres puntos de participación de Ciudad de Buenos Aires). La concentración de los ingresos locales, por su parte, manifestó una tendencia generalizada (no unívoca entre los aglomerados) a la reducción, que se caracterizó por intensidades muy dispares, resultando de la etapa una nueva región y cinco nuevos aglomerados con elasticidades superiores a la unidad y dos regiones (NEA y NOA) con elasticidades muy bajas en la comparación histórica.

La fuerte reducción de la inequidad del conjunto urbano observada entre 2002 y 2013 se ha producido en paralelo a un acentuamiento de la desigualdad inter-regional. Los procesos económicos desencadenados por efecto del nuevo escenario macroeconómico local y de las tendencias recientes del comercio internacional están en el origen del nuevo posicionamiento relativo de la región Pampeana, que puso límites a las tendencias distributivas progresivas experimentadas por esos años. ◙

Bibliografía

Calvi G. y E. Cimillo, “Aportes conceptuales y evidencias empíricas en torno a la intervención redistributiva del Estado en la Argentina (1993-2013)”, trabajo presentado en el 12° Congreso Nacional de Estudios del Trabajo, Buenos Aires, ASET-FCE, 2015.

Efron, B., “Bootstrap Methods: Another Look at the Jackknife”, en The Annals of Statistics, 7, 1979.

Kakwani, N., “Applications of Lorenz curves in economic analysis”, en Development Research Centre Discussion Papers, N° 12 (IBRD), 1975

Lerman R. y S. Yitzhaki, “Income inequality effects by income source: A new approach and application to the United States”, en The Review of Economic Statistics, vol. 67, N° 1 (MIT Press), 1985.

Medina, F. y M. Galván, “Descomposición del coeficiente de Gini por fuentes de ingreso: Evidencia empírica para América latina 1999-2005”, en Serie Estudios Estadísticos y Prospectivos N°63, Santiago de Chile, CEPAL, 2008.

Rofman, A., “El avance de la frontera agrícola en regiones extrapampeanas”, en Voces en el Fénix N°12, UBA, FCE, 2012.

Anexo metodológico

Lerman y Yitzhaki (1985) profundizaron el método de descomposición del Gini propuesto por Kakwani (1975) teniendo como punto de partida una de las formas en las que puede ser expresado el coeficiente, que involucra la media del ingreso (µ) y la covarianza entre el ingreso (y) y la función de distribución del ingreso total (F(y)):

Al expresar el Gini de esta manera se hace posible explotar las propiedades de la covarianza. Si consideramos que el ingreso total (y) no es otra cosa que la sumatoria de los ingresos provistos por distintas fuentes de ingreso (yk), entonces:

De resultas, el Gini puede ser expresado como sigue:

donde y

El primer término (Sk) representa el peso de cada fuente (k) sobre el total de ingresos (y), mientras que el segundo (CCk) es el coeficiente de concentración de la fuente (Kakwani, 1975). El producto de ambos componentes para cada fuente representa la parte del Gini explicada por el efecto de cada fuente.

El último de los elementos derivados de Lerman y Yitzhaki (1985) empleados en este trabajo es la elasticidad de Gini de la fuente (k), insumo necesario para estimar el impacto de la variación de cada fuente de ingreso sobre los niveles de inequidad. Dicha elasticidad (ηk) puede ser expresada de distintas maneras:

o bien

Con este concepto resulta posible estimar el impacto marginal sobre el coeficiente de Gini que resulta de la variación de cada fuente de ingresos (k). La siguiente expresión algebraica presenta el impacto que la alteración marginal de una fuente de ingreso reporta en puntos porcentuales del coeficiente de Gini para el total de ingresos:

Dado que la segunda parte de este artículo refiere a la contribución de los ingresos locales a la distribución del total urbano cabe señalar que aquí se identifican los ingresos locales con fuentes diversas del ingreso total: los ingresos (IPCF) de la población del total urbano de la EPH (fuente de información utilizada) son considerados de fuentes distintas en función del área de residencia (región estadística o aglomerado) de cada hogar.

Anexo estadístico

Intervalos de confianza de las principales estimaciones

Tabla 10

Gini de IPCF. Intervalos de confianza al 95%

1995

2001

2002

2013

2,5

97,5

2,5

97,5

2,5

97,5

2,5

97,5

TOTAL URBANO

0,478

0,496

0,522

0,539

0,520

0,544

0,417

0,426

GBA

0,477

0,505

0,523

0,547

0,525

0,561

0,412

0,430

CABA

0,436

0,490

0,434

0,482

0,437

0,500

0,377

0,423

Partidos del GBA

0,434

0,466

0,496

0,526

0,481

0,528

0,386

0,406

CUYO

0,429

0,456

0,475

0,503

0,474

0,505

0,380

0,405

Gran Mendoza

0,414

0,453

0,463

0,504

0,470

0,514

0,369

0,402

San Luis - El Chorrillo

0,444

0,479

0,451

0,518

0,450

0,518

0,349

0,383

Gran San Juan

0,428

0,474

0,467

0,525

0,436

0,490

0,378

0,425

NEA

0,464

0,487

0,532

0,562

0,503

0,541

0,406

0,429

Posadas

0,441

0,483

0,499

0,555

0,499

0,561

0,393

0,438

Gran Resistencia

0,474

0,519

0,535

0,597

0,510

0,591

0,392

0,442

Corrientes

0,444

0,494

0,491

0,551

0,454

0,508

0,401

0,447

Formosa

0,437

0,483

0,533

0,588

0,483

0,534

0,365

0,407

NOA

0,451

0,512

0,495

0,521

0,497

0,523

0,399

0,419

Santiago del Estero - La Banda

0,428

0,472

0,479

0,529

0,458

0,501

0,381

0,442

Jujuy - Palpalá

0,446

0,492

0,499

0,551

0,478

0,531

0,357

0,402

Gran Catamarca

0,451

0,503

0,471

0,529

0,450

0,509

0,422

0,477

Salta

0,424

0,470

0,513

0,566

0,508

0,549

0,410

0,450

La Rioja

0,441

0,572

0,470

0,526

0,460

0,517

0,330

0,370

Gran Tucumán - Tafí Viejo

0,436

0,560

0,453

0,504

0,485

0,555

0,376

0,410

PAMPEANA

0,429

0,448

0,478

0,498

0,476

0,496

0,392

0,408

Gran La Plata

0,392

0,445

0,449

0,507

0,451

0,514

0,374

0,415

Bahía Blanca - Cerri

0,406

0,464

0,418

0,478

0,428

0,484

0,365

0,407

Gran Rosario

0,418

0,455

0,463

0,512

0,448

0,495

0,363

0,399

Gran Santa Fe

0,427

0,465

0,472

0,546

0,475

0,551

0,401

0,447

Gran Paraná

0,410

0,457

0,463

0,520

0,456

0,591

0,350

0,387

Gran Córdoba

0,413

0,450

0,443

0,487

0,453

0,498

0,401

0,439

Concordia

0,418

0,472

0,556

0,622

0,526

0,597

0,386

0,429

Santa Rosa - Toay

0,425

0,460

0,454

0,517

0,453

0,516

0,375

0,423

Mar del Plata - Batán

0,413

0,472

0,453

0,514

0,410

0,477

0,341

0,387

Río Cuarto

0,418

0,477

0,412

0,463

0,448

0,507

0,353

0,396

San Nicolás - Villa Constitución

0,465

0,547

0,377

0,421

PATAGONIA

0,452

0,479

0,452

0,479

0,487

0,510

0,407

0,429

Comodoro Rivadavia -
Rada Tilly

0,401

0,450

0,457

0,508

0,455

0,520

0,357

0,405

Neuquén - Plottier

0,466

0,523

0,442

0,490

0,471

0,527

0,374

0,412

Río Gallegos

0,421

0,462

0,399

0,437

0,410

0,476

0,358

0,404

Ushuaia - Río Grande

0,422

0,457

0,423

0,479

0,480

0,543

0,356

0,411

Rawson - Trelew

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