Número 1 - Primer semestre 2017

Dosier 2 - Sobre juventudes: problemas, debates y políticas

La juventud en plural: desigualdades, temporalidades e intersecciones

  • Ramiro Segura

    Doctor en Ciencias Sociales (UNGS-IDES). Investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Profesor de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y del Instituto de Altos Estudios Sociales (IDAES) de la Universidad Nacional de San Martín. Ha sido profesor de la materia “Antropología Urbana” en la Especialización y Maestría en Políticas Sociales Urbanas, UNTREF.

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    Referencia electrónica
    Segura, Ramiro (2017). La juventud en plural: desigualdades, temporalidades e intersecciones. Ciudadanías. Revista de Políticas Sociales Urbanas N°1. Primer semestre 2017, pp. 69-70 [En línea]. Consultada el: 17-02-2019
    URL: http://untref.edu.ar/sitios/ciudadanias/n1_dossier2_art1.php
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Resumen

En este texto de presentación del dosier se plantean los ejes que se desplegaron en la mesa de un seminario en la que participaron especialistas en la investigación sobre juventudes con miras a establecer y profundizar el diálogo y el intercambio a escala regional sobre la temática, no solo en lo relativo a los desarrollos estrictamente académicos, sino también en lo que respecta tanto a las formas en que la investigación sobre juventudes desde las ciencias sociales se vincula actualmente con las políticas públicas como a los desafíos que la investigación social y la política pública sobre juventudes en la región tendrán en el futuro.

Se da cuenta de las miradas convergentes sobre el campo de estudio en juventudes y de las claves de lectura de los especialistas para reconocer la juventud en plural. En esta introducción se destaca cómo la desigualdad, las temporalidades y las intersecciones se constituyen en vectores analíticos desde los cuales se desagregan las juventudes como objeto de estudio.

Introducción

Los artículos que siguen fueron presentados originalmente en la mesa “Investigaciones sobre juventudes: problemas, debates y políticas” que coordiné en el marco del Seminario Internacional “Las Políticas Sociales Urbanas y la construcción de la ciudadanía”, organizado por la Maestría en Políticas Sociales Urbanas de la Universidad Nacional de Tres de Febrero, en 2011.

En el contexto actual, la relevancia de reflexionar sobre la cuestión juvenil en relación con las políticas sociales urbanas y la ciudadanía está fuera de discusión. En efecto, en las últimas décadas “juventud” se ha constituido en un tópico central no solo de la reflexión académica y la intervención política, sino también –y fundamentalmente– un significante clave de la vida social cotidiana, en el que muchos cifran el presente y el futuro de la sociedad, ya se trate de versiones utópicas, de proyecciones entusiastas y optimistas respecto del porvenir o, por el contrario, de una condensación de temores, estigmas y riesgos de diversa naturaleza y magnitud. Así, “juventud” designa hoy menos un sujeto estable y fácilmente delimitable que un terreno disputado, heterogéneo y polivalente: actor social, objetivo publicitario, discurso mediático, objeto de investigación y campo de intervención constituyen distintas instancias en las que circulan sentidos y prácticas sobre la juventud en la actualidad.

En este sentido, el desafío de la mesa consistió en convocar a especialistas en la investigación sobre juventudes con miras a establecer y profundizar el diálogo y el intercambio a escala regional sobre la temática, no solo en lo relativo a los desarrollos estrictamente académicos, sino también en lo que respecta tanto a las formas en que la investigación sobre juventudes desde las ciencias sociales se vincula actualmente con las políticas públicas, como a los desafíos que la investigación social y la política pública sobre juventudes en la región tendrán en el futuro.

En consonancia con la propuesta inicial, los trabajos escritos especialmente para las jornadas por la doctora Wivian Weller, de la Universidad de Brasilia; la doctora Mariana Chaves, de la Universidad Nacional de La Plata y el CONICET, y el doctor Pedro Núñez, de FLACSO y el CONICET, se esfuerzan por delinear los trazos principales del debate académico sobre la juventud en la región, establecer vinculaciones productivas entre distintas disciplinas y tradiciones nacionales en los abordajes presentes en las investigaciones y sugerir posibles líneas de acciones futuras.

La mesa posibilitó un intercambio fructífero, no solo entre los expositores, sino también entre estos y el público presente, ayudándonos a comprender la lenta consolidación de los estudios sobre juventudes –específicamente, en Argentina y en Brasil–, realizando un balance sobre la situación del campo de estudios en la región, promoviendo estrategias de análisis novedosas y dando indicios de los desafíos que se vislumbran para un campo de estudios en franco crecimiento.

Por esto, los tres trabajos pueden leerse como un balance del campo de los estudios en juventudes en lo que hace a los logros obtenidos en las últimas décadas, a los vacíos y las debilidades del presente y a una serie de sugerencias relativas a los caminos a transitar en el futuro. A mí me gustaría, además, que este encuentro de trabajos sea un punto relevante en el largo camino de consolidar un necesario diálogo intelectual entre investigadores de la región que colabore con el desarrollo y el fortalecimiento de los intercambios y el trabajo conjunto.

Miradas convergentes sobre el campo de estudio en juventudes

Los balances realizados por los tres trabajos presentan miradas convergentes sobre la situación de los estudios sobre juventudes en América Latina. En efecto, los tres investigadores coinciden en relatar una historia de un progresivo desarrollo de los estudios sobre juventudes en las distintas tradiciones nacionales, que ha dejado de ser en la última década un tema “periférico” (para usar el término escogido por Mariana Chaves en su texto) dentro de las investigaciones en ciencias sociales.

No se trató, por supuesto, de un desarrollo continuo y equilibrado en toda la región. Por el contrario, las exposiciones se detienen a señalar que es posible identificar tanto destiempos en el desarrollo del campo de estudio sobre juventudes en los distintos países como peculiaridades nacionales en los modos de abordar la temática.

En relación a los destiempos, parece bastante claro que, como muestra Wivian Weller, Brasil cuenta con un desarrollo temprano y sostenido de investigaciones sobre juventudes, desarrollo que –en términos relativos– es más tardío y de una escala menor en el caso de Argentina. Ahora bien, más allá de estas diferencias relativas, la Argentina también cuenta en la actualidad con un desarrollo pujante y en crecimiento, factible de objetivar en la creación de posgrados específicos, en la consolidación de equipos de investigación, en el número de tesis producidas y en la cantidad de encuentros y congresos sobre la temática que se celebran cada año.

Por otro lado, en lo relativo a las peculiaridades nacionales, en el trabajo de Pedro Núñez es posible identificar una estrecha relación entre los problemas sociales dominantes en cada período de la vida política de los países que componen el Mercosur y el tipo de abordaje y de pregunta predominante en las investigaciones sobre la juventud. Es decir, el acercamiento a la juventud como problema de investigación está mediado por las matrices societales de cada país y, por ende, es posible encontrar matices y tendencias en las formas en que las ciencias sociales de cada uno de los países se acercaron a la juventud –y la problematizaron–. Sintetizando de manera esquemática los hallazgos realizados por Pedro Núñez, mientras las investigaciones sobre la juventud en la Argentina durante la década del noventa –momento en el cual ganaron visibilidad– se concentraron tanto en la indagación de los procesos que constataban la ruptura de la matriz igualitarista, basada en la integración que favorecía el sistema educativo y en el acceso a los derechos sociales a través del mercado de trabajo, como en una lectura política de las nuevas prácticas culturales de los jóvenes, en Brasil las preocupaciones predominantes en el mismo período solían poner la mirada tanto en los procesos de exclusión que atravesaba la juventud y sus prácticas culturales1 como en la preocupación omnipresente por la juventud y las violencias. Para el mismo período, mientras en Uruguay parecería predominar –en la misma dirección que en la Argentina– una mirada nostálgica por la sociedad cohesionada perdida, en el Paraguay el problema principal de la época giraba en torno de una transición hacia la democracia tardía en comparación con los demás países de la región.

Matices y escalas nacionales aparte, lo que está claro hoy es que la juventud es un campo de investigaciones con una tradición propia, en crecimiento y en proceso de diversificación de los abordajes, como muestra detalladamente para el caso de Brasil el trabajo de Wivian Weller. Nos encontramos, para usar las palabras de esta investigadora con las cuales coincidieron los otros dos expositores, ante un campo “consolidado, más no sólido”. Frase ciertamente paradójica que busca cifrar lo que se ha conseguido en las últimas décadas y, simultáneamente, enfatizar en lo que aún resta por hacer. En este sentido vale señalar que, por un lado, es indudable que, después de un duro inicio y de ciertas resistencias por parte del campo de las ciencias sociales, la investigación sobre juventudes ha crecido y se ha diversificado; sin embargo, por el otro lado, más allá de estos logros, es claro que falta trabajar en distintas direcciones que fueron señaladas de manera coincidente por los participantes de la mesa: construir y precisar el referencial teórico y metodológico con el cual se aborda el estudio de la temática, desarrollar nuevas relaciones interinstitucionales y potenciar las ya existentes, multiplicar los estudios comparativos sobre la juventud, potenciar la articulación entre investigación y políticas públicas, incrementar el diálogo de las producciones de la región con las producciones de otras latitudes, entre otras cuestiones.

La juventud en plural. Tres claves de lectura

Además de una lectura convergente sobre la historia, el estado actual y los desafíos futuros del campo de investigaciones sobre juventudes en América Latina, una vez instalada “la juventud” como tema legítimo de investigación en nuestras ciencias sociales, los tres autores coinciden en la necesidad de lo que podríamos denominar pensar la juventud en plural. Es decir, los tres artículos reconocen la necesidad de un cambio en la mirada de las investigaciones sobre juventudes: en lugar de partir de la categoría universal y abstracta de “la juventud”, es fundamental reponer en la investigación juventudes variables histórica y socialmente, en tanto condición de existencia atravesada y modelada por las dimensiones de clase, género, raza y etnicidad, entre otras. Habría, pues, cambiantes, múltiples y desiguales maneras de ser –de construirse y ser construido– joven.

En este sentido, la potencia de los trabajos aquí presentados radica no solo en señalar normativamente un deber ser para los estudios en juventudes, sino en tomar el desafío que tienen por delante y llevar a cabo investigaciones y propuestas analíticas cuya finalidad es precisamente comprender la juventud en plural en nuestras sociedades.

Es precisamente en este punto donde, antes de finalizar, me quiero detener. En efecto, nos encontramos ante distintas alternativas y estrategias motivadas por una misma búsqueda: comprender la complejidad del fenómeno juvenil. A riesgo de simplificar la riqueza de los aportes de cada uno de los autores podríamos decir que nos encontramos ante tres prismas (no necesariamente excluyentes) para acercarnos a la comprensión de las juventudes que, siguiendo el orden en que fueron expuestos, podríamos denominar: el prisma de las desigualdades, el prisma de las temporalidades y el prisma de las intersecciones.2 Detallaré brevemente cada uno de ellos.

La desigualdad como característica constitutiva de las relaciones sociales es el prisma desde el cual Mariana Chaves se acerca a la comprensión de la producción social de la juventud. Y lo novedoso de su propuesta estriba en seguir de cerca estas relaciones desiguales en tres campos distintos e interconectados –la experiencia social de la juventud urbana, las políticas públicas dirigidas a la juventud y la producción académica sobre el tema–, campos donde se produce socialmente la juventud. Desde esta perspectiva asistiríamos, en cada uno de estos campos, a relaciones desiguales entre los potenciales de poder que se ponen en juego, cuyos resultados se expresan en configuraciones tipo centro–periferia específicas. En definitiva, en cada uno de estos campos es posible identificar centros y periferias que no se corresponden mecánicamente unos con otros sino que, por el contrario, mantienen una relación desfasada y cambiante. Así, mientras por medio del estudio del relato biográfico de los jóvenes que habitan en la periferia de la ciudad de La Plata la autora muestra que en las relaciones sociales en las que están inmersos (en casi todos los circuitos e instituciones donde ellos/as se inscriben y participan) ocupan una posición subordinada,3 en lo que respecta a la política pública dirigida a la juventud se observa cierta ambivalencia, ya que por un lado la juventud es una referencia central en el discurso estatal y, por el otro, en lo relativo al impacto de estas políticas públicas en las vidas de los jóvenes que habitan la periferia, están periféricos al Estado debido a una multiplicidad de barreras al acceso a las políticas que están dirigidas a ellos. Por último, la autora señala que los jóvenes ya no están en la periferia de la academia, ni como trabajadores de la ciencia y la tecnología, ni como “objeto” de estudio para las ciencias humanas y sociales. En conclusión, el análisis de Chaves nos coloca ante un escenario complejo: nos recuerda las desiguales formas de ser joven en una ciudad, identifica las limitaciones de (y los obstáculos para) una política pública que en los últimos años ha colocado en el centro de su discurso a la juventud, y propone el desafío de no quedarse en lo logrado hasta el momento en el mundo académico pues, si bien dejó de ser un tema periférico, hay varias cuestiones pendientes en la agenda futura.

Por su parte, podríamos decir que la propuesta analítica de Pedro Núñez consiste en mirar la juventud desde el prisma de las temporalidades. Los reclamos de distintos grupos de jóvenes –específicamente vinculados con las “tomas” de escuelas secundarias en Buenos Aires– constituyen una coyuntura ideal para problematizar los sentidos socialmente dominantes sobre la juventud (que la asocia a la apatía y al desinterés) y para establecer las filiaciones tanto con la juventud en el pasado como con otros actores e instituciones. El análisis de las temporalidades realizado por Núñez tiene como punto de partida una desconfianza implícita –pero clave– sobre las ideas habituales (y ciertamente esquemáticas) de “lo viejo” y “lo nuevo” que se traduce en fórmulas muy publicitadas sobre “la nueva juventud” y que obliga a multiplicar ad infinitum las generaciones que se sucederían rápidamente unas a otras. Por el contrario, a partir de una reflexión empíricamente anclada en el análisis de las “tomas” de escuelas protagonizadas por los jóvenes en los últimos años, Núñez procede a desentrañar el fenómeno en sus dimensiones constitutivas y a establecer filiaciones con otros momentos, actores y/o instituciones. Antes que grandes discontinuidades entre lo nuevo y lo viejo, eventos como las “tomas” nos colocan ante una combinación compleja de elementos y rasgos que tienen procedencias y tiempos diferenciales. Así, mientras en términos de repertorio de acción las “tomas” de escuela conectan con prácticas de protesta instaladas como legítimas en el escenario político argentino posterior a la crisis de 2001, supusieron un modo de involucramiento político diferente al de otras generaciones (la deslegitimación de la violencia quizá sea su mayor contraste) y son una muestra más de la ascendencia de una institución tradicional como la familia en la configuración política de los jóvenes. De esta manera, según Núñez, antes que con una sucesión lineal de juventudes viejas y nuevas, nos encontramos ante un palimpsesto donde se entrecruzan diversas dimensiones, actores, instituciones y tiempos; además, vale también señalar que la alta participación de ciertos jóvenes no interpela necesariamente a otros jóvenes contemporáneos que no forman parte de esos eventos.

Por último, a partir de un detallado recorrido por la producción académica sobre la juventud en Brasil, el trabajo de Wivian Weller muestra la necesidad, la productividad y también las dificultades de un enfoque que se detenga en las intersecciones entre distintas dimensiones para pensar la juventud en plural. En efecto, Weller nos muestra que, replicando un movimiento similar al identificado en otras latitudes, la investigación sobre la juventud en Brasil se inició con el análisis del movimiento estudiantil durante la década de 1960, se verificó un vacío para la década de 1970 asociado a la dictadura, continuó con la realización de etnografías sobre culturas juveniles (habitualmente de clases medias) durante la década de 1980, se desplazó hacia la periferia para la década de 1990 y solo recién a partir de los años 2000 comenzaron a diversificarse los estudios al introducir las dimensiones de género, sexualidad, raza y etnia, entre otras dimensiones de la diferencia y la desigualdad. Es en este contexto de cuestionamientos a la invisibilización de las mujeres, de la raza/etnia, de la diversidad sexual y de las relaciones de género en las culturas y movimientos juveniles y, en términos más generales, en los estudios sobre la juventud, que los investigadores comenzaron a abogar por un enfoque preocupado por la interseccionalidad.

Es indudable la productividad de este campo aún en construcción que complejiza nuestra comprensión de la juventud al tener presentes cuestiones de clase, género, raza y sexualidad, entre otras dimensiones, y sus cambiantes articulaciones. A la vez, retomando a Stuart Hall, la autora señala como tendencia –¿y riesgo que el analista debería poder objetivar, reflexionar y evitar?– que la mirada que contempla las diferencias en las juventudes acostumbra a estar orientada de acuerdo con lo que está en juego en la cuestión de las identidades, es decir, con la dimensión de la diferencia que despertó mayor interés o sensibilidad por parte del investigador. En consonancia con esta tendencia, los estudios sobre juventud realizados en Brasil en los últimos años son organizados por Weller en torno a cuatro ejes, en cada uno de los cuales prima una dimensión específica: jóvenes negros y culturas juveniles, jóvenes mujeres y culturas juveniles, juventud y relaciones de género en la Enseñanza Media, y juventud, sexualidad y homofobia. Como muestra la autora, todas estas investigaciones (con sus méritos y sus limitaciones) ayudaron a desnaturalizar la juventud, mostrando cómo estudios anteriores disolvían o invisivilizaban bajo el rótulo general y abstracto de “juventud” dimensiones relevantes de la condición juvenil como el género, el sexo, la raza y la etnicidad. A la vez, después de leer el riguroso balance realizado en cada uno de los ejes identificados, la pregunta (y el desafío) que se mantiene latente es si es posible un desarrollo de análisis interseccionales que combinen más dimensiones de manera simultánea, superando lo que Weller evalúa como cierta dificultad de articulación de diferentes categorías de análisis en un análisis interseccional de la juventud.

A modo de cierre

Después de este breve recorrido por lo que considero los puntos nodales de los tres artículos parece bastante claro que, luego de tres o cuatro décadas de desarrollo –no sin vacíos, marchas y contramarchas, avances y retrocesos– en el estudio sobre juventudes, el escenario y el desafío para las investigaciones sobre la temática en la región se modificaron sustancialmente.

Para decirlo en pocas palabras: no se trata ya de legitimar un tema/problema de investigación ya que, como exponen los artículos, la juventud hace tiempo dejó de ser un tópico “periférico” en las investigaciones en ciencias sociales. Una vez establecido como campo de investigación legítimo, el desafío consiste en desplazarnos desde “la juventud” –formulación que corre muchas veces el riesgo de funcionar como una categoría abstracta y general, insensible a ciertas dimensiones, conflictos y diferencias– hacia la indagación empíricamente fundada de la articulación compleja de dimensiones que nos pueden ayudar a comprender las diferentes y desiguales maneras de ser joven en nuestras sociedades. ◙

Bibliografía

Chaves, M. (2010).Jóvenes, territorios y complicidades. Una antropología de la juventud urbana. Buenos Aires: Espacio Editorial.

Weller, W. (2011).Minha voz é tudo o que eu tenho. Manifestações juvenis em Berlim e São Paulo. Belo Horizonte: Editora UFMG.

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Grandes proyectos como herramientas de creación y recuperación de plusvalías urbanas: ejemplos de Argentina y Brasil.
Beatriz Cuenya

Este trabajo parte de un interrogante presente en el debate latinoamericano en torno a los grandes proyectos: ¿implican estos una subvención al capital inmobiliario, a empresas privadas y a consumidores ricos, a expensas de recursos o patrimonio públicos; o bien el sector público puede capturar las plusvalías urbanas para redistribuirlas socialmente? Para avanzar una respuesta, primero se define el alcance conceptual de los grandes proyectos como herramientas de creación y recuperación de plusvalías urbanas. Luego se presentan algunos ejemplos de Argentina y Brasil, indicativos de tres estrategias de gestión por parte de los gobiernos locales: una regresiva, según la cual los nuevos entornos se financian a costa de recursos y patrimonio públicos; otra más redistributiva, que permite subsidiar a las zonas más pobres con los recursos generados en las zonas de redesarrollo, y una tercera más bien neutra que supone que el redesarrollo se autofinancia con recursos generados por los propios inversores privados y consumidores ricos.

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GLOBALIZACIÓN Y CAMBIO EN EL SUR DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES.
Hilda María Herzer

Este artículo examina la vinculación entre globalización, territorio y ciudad, focalizando el análisis en un aspecto de ese proceso que comienza a darse con cierto ímpetu en la ciudad de Buenos Aires desde fines de la década de 1990 hasta el presente. Se trata del proceso de gentrificación que en estos años se ha desarrollado en distintos barrios. Se hace hincapié en el proceso que, desde la década de 1990, tiene lugar en la zona sur de la ciudad.

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La cuestión de la vivienda en el Área
Metropolitana de Buenos Aires (2003-2008).
María Cristina Cravino

Este trabajo parte de un interrogante presente en el debate latinoamericano en torno a los grandes proyectos: ¿implican estos una subvención al capital inmobiliario, a empresas privadas y a consumidores ricos, a expensas de recursos o patrimonio públicos; o bien el sector público puede capturar las plusvalías urbanas para redistribuirlas socialmente? Para avanzar una respuesta, primero se define el alcance conceptual de los grandes proyectos como herramientas de creación y recuperación de plusvalías urbanas. Luego se presentan algunos ejemplos de Argentina y Brasil, indicativos de tres estrategias de gestión por parte de los gobiernos locales: una regresiva, según la cual los nuevos entornos se financian a costa de recursos y patrimonio públicos; otra más redistributiva, que permite subsidiar a las zonas más pobres con los recursos generados en las zonas de redesarrollo, y una tercera más bien neutra que supone que el redesarrollo se autofinancia con recursos generados por los propios inversores privados y consumidores ricos.

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La juventud en plural: desigualdades, temporalidades e intersecciones.
Ramiro Segura

En este texto de presentación del dosier se plantean los ejes que se desplegaron en la mesa de un seminario en la que participaron especialistas en la investigación sobre juventudes con miras a establecer y profundizar el diálogo y el intercambio a escala regional sobre la temática, no solo en lo relativo a los desarrollos estrictamente académicos, sino también en lo que respecta tanto a las formas en que la investigación sobre juventudes desde las ciencias sociales se vincula actualmente con las políticas públicas como a los desafíos que la investigación social y la política pública sobre juventudes en la región tendrán en el futuro.

Se da cuenta de las miradas convergentes sobre el campo de estudio en juventudes y de las claves de lectura de los especialistas para reconocer la juventud en plural. En esta introducción se destaca cómo la desigualdad, las temporalidades y las intersecciones se constituyen en vectores analíticos desde los cuales se desagregan las juventudes como objeto de estudio.

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Jóvenes entre el centro y la periferia de la ciudad, del Estado y de la academia.
Mariana Chaves

En este escrito se analizan someramente tres campos de producción de lo social desde la perspectiva de la dinámica centro-periferia. Estas categorías tienen cierto potencial creativo para pensar las relaciones de producción del espacio social, pero, además de la ayuda para espacializar relaciones entre diferentes potenciales de poder, estas nociones nos habilitan para estudiar el punto de vista del actor o la visión de mundo. Se trata de conocer quién o quiénes deciden nombrar y logran colocar algo como centro y otra cosa como periferia. Ofrezco como respuesta simplificada anticipada que es desde el lugar donde está posicionado el sujeto, desde donde ve y nombra el mundo. Con esta hipótesis buscaremos pistas para entender el juego de la producción social de: 1) la juventud urbana; 2) las políticas públicas y sociales, que “tocan” a los jóvenes, y fi nalmente; 3) la producción científica sobre juventudes.

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Sensibilidades, derechos y participación juvenil en el escenario político
Itinerarios de investigación y agendas de discusión.
Pedro Núñez

Este artículo aborda la discusión acerca de las formas de participación política juvenil en el periodo entre 2008 y el ciclo político que termina con las elecciones presidenciales de 2015 en la Argentina, aunque se realiza el ejercicio de pensar qué dinámicas adquirieron estos fenómenos en países vecinos. La intención es proponer algunas claves y ejes a considerar como parte de un programa de investigación en la relación entre juventud y política. Para ello se analizan diferentes aspectos de las prácticas políticas juveniles, señalando aquellas cuestiones innovadoras en las formas de militancia como las que replican modos más tradicionales de involucramiento político.

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Investigaciones sobre juventud en Brasil: género y diversidad.
Wivian Weller

El artículo recorre las formas y los momentos de la investigación sobre la juventud en Brasil desde el análisis del movimiento estudiantil durante la década de 1960 hasta los años 2000, cuando comenzaron a diversifi carse los estudios al introducir las dimensiones de género, sexualidad, raza y etnia, entre otras dimensiones de la diferencia y la desigualdad, para llegar a la inquietud en el presente sobre cómo superar cierta difi cultad de articulación de diferentes categorías de análisis en un análisis interseccional de la juventud.

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Distancias cercanas y diferencias encontradas en la Ciudad de Buenos Aires. El caso de los adultos y las adultas que viven en las calles. 1997-2011.
Martín Boy

En este artículo se trabajará sobre las limitaciones que se encuentran en el campo de la Sociología Urbana para pensar el encuentro de otredades de clase que reactualizan procesos de desigualdad social. Mucho se ha escrito sobre el proceso de segregación residencial que atravesó a la Ciudad de Buenos Aires desde la profundización del neoliberalismo en la década de 1990 pero poco se dice sobre cómo la crisis social, política y económica modificó el paisaje urbano y cómo diferentes grupos de pobres reocuparon áreas centrales de la ciudad para desarrollar en el espacio urbano estrategias de supervivencia. De esta forma, se intentará reproblematizar cómo los pobres también construyen usos y significaciones de un mismo espacio céntrico.

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Hacia un enfoque relacional del bienestar
Elementos para el diagnóstico y la orientación de políticas públicas
Rolando Cristao

En el presente trabajo se analiza críticamente el enfoque de pobreza y se propone el enfoque de los activos y estructura de oportunidades como herramienta para el diagnóstico social. A partir de este desarrollo, se discute en qué medida el concepto de desigualdad podría actuar como organizador del análisis de la situación social.

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Programas sociales y personas en situación de calle en la ciudad de Buenos Aires
Un mapa conceptual de las intervenciones
Andrea Bascialla

El presente trabajo presenta un análisis resumido de las políticas sociales generadas por el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para personas en situación de calle. A partir de la sistematización de la información ofi cial disponible, se confeccionó un cuadro de los programas y se señalaron los conceptos más sobresalientes en relación a: i. qué ejes de la vida en la calle se recortan como problema social a solucionar; ii. qué responsabilidades atañen a cada actor social en estas soluciones y iii. qué aspectos de los grupos poblacionales se delimitan con determinadas categorías (edad, género, etc.). Se consideró el eje temporal para contextualizar las categorizaciones y esquemas de intervención. El análisis incluyó, además, los aportes teóricos vigentes sobre el tema para entender que la focalización en la falta de vivienda y la invisibilización de las causas estructurales impiden soluciones de largo alcance.

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Entre prácticas instituidas, instituciones interpeladas y luchas distintivas:
la AUH frente a la ampliación del derecho a la educación (2009-2015).
Nora Gluz e Inés Rodríguez Moyano

El artículo propone analizar los sentidos que asumen las políticas de transferencias condicionadas de ingresos en el campo escolar, en el marco de las tendencias hacia la mayor integralidad de las intervenciones destinadas a garantizar el derecho a la educación durante el periodo 2009-2015 en Argentina. Nos interesa examinar el modo como estas son apropiadas en las escuelas a través de las mediaciones institucionales y de las tradiciones simbólicas propias del campo escolar así como de las lógicas de los actores que en ella intervienen. El trabajo toma como fuente los resultados de una investigación desarrollada entre 2013 y 2015 en la provincia de Buenos Aires sobre los procesos de implementación de la principal política de transferencias monetarias a nivel nacional: la Asignación Universal por Hijo para la Protección Social.

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Las tensiones de las condicionalidades de la Asignación Universal por Hijo desde la perspectiva de los actores.
Laura Eugenia Garcés

Al analizar las políticas sociales, podemos posicionarnos en perspectivas teóricas que justifican el establecimiento de condicionalidades o, por el contrario, en perspectivas que se oponen a aquellas por considerar que contradicen la idea de derecho. En tanto, en el presente trabajo pretendemos problematizar esas respuestas dicotómicas y las tensiones conceptuales que están presentes en las percepciones de los actores involucrados en la Asignación Universal por Hijo de Argentina, analizando los sentidos otorgados a estos conceptos, ya no como correctos o incorrectos según una perspectiva teórica sobre las condicionalidades, sino complejizando el análisis, articulando con otros desarrollos teóricos que amplíen el horizonte explicativo de la condicionalidad y que, al mismo tiempo, den cuenta de las miradas de los sujetos involucrados en la práctica concreta de las condicionalidades.

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Las políticas de transferencias condicionadas en la Argentina posconvertibilidad:
¿una forma de mediación entre la cuestión social y el régimen social de acumulación?
Silvio Alejandro Crudo

En las últimas décadas se advierte la expansión que han tenido los programas de transferencias condicionadas (PTC) en los esquemas de protección social, así como sus mutaciones en términos de diseño. Si varios son los factores que ayudan a comprender los procesos de formulación de las políticas sociales, nos centraremos en uno: el régimen social de acumulación en el que se encuentran insertas. El interrogante que guiará este trabajo será: ¿qué relaciones se pueden establecer entre los PTCI y el régimen social de acumulación que contiene? Para responderlo, tomaremos los casos de dos programas argentinos: el Plan Familias por la Inclusión Social y la Asignación Universal por Hijo para la Protección Social. La hipótesis que sostendremos es que estos programas se actualizan como una forma de mediación entre la cuestión social y el incipiente régimen social de acumulación que se estaba definiendo tras la salida de la convertibilidad. Para ello, recurriremos a decretos y reglamentaciones de los programas tomados como casos, documentos institucionales y datos estadísticos.

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¿Cooperativismo como oportunidad perdida? Problemas estructurales y coyunturales del cooperativismo bajo programas
Pilar Arcidiácono y Ángeles Bermúdez

El artículo analiza el campo del cooperativismo de trabajo bajo programas a partir del caso del Programa “Ingreso Social con Trabajo” (Prist). Se abordan cuestiones estructurales y cambios de coyuntura apelando a la metáfora de bisagras de gestión. Se sostiene que las modificaciones impulsadas por el gobierno de Cambiemos se erigen y legitiman sobre un conjunto de supuestas “debilidades preexistentes” del programa, donde el esquema cooperativo comenzaba a perder centralidad. Hasta el momento, la nueva gestión brinda mayor preponderancia a las actividades de formación con una nueva versión de la teoría de capital humano y al componente de las transferencias de ingresos. Este trabajo deja abiertos interrogantes sobre las posibilidades futuras y disputas en torno al Prist y a la línea del cooperativismo de trabajo bajo programas entre posiciones más próximas al reconocimiento de nuevas formas de trabajo autogestivo-asociativo que persiguen sectores de la economía popular, por un lado, y propuestas gubernamentales de corte individual que tienden a descolectivizar el abordaje de la política pública.

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De la promoción del trabajo cooperativo al Salario Social Complementario. Transformaciones en la transferencia de ingresos por trabajo en la Argentina
Malena Victoria Hopp

A partir del trabajo de campo cualitativo y el análisis documental, el artículo reconstruye y analiza la estrategia de política social del Estado argentino ligada a las transferencias de ingresos en el marco de experiencias de trabajo cooperativo y en la economía popular, y las disputas en torno a los sentidos del trabajo y la organización colectiva que estas implican. En este recorrido, se indaga acerca de los fundamentos de la inclusión del trabajo cooperativo como marco de realización de las tareas laborales y como condición para el otorgamiento de una transferencia directa de ingresos, en el período 2003-2015, y la ruptura que plantea la nueva orientación de las políticas sociales que propone transferencias “sin cooperativas” y la creación de un Salario Social Complementario, impulsados por la nueva gestión de Gobierno, iniciada en diciembre de 2015.

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La lucha por un lugar en Buenos Aires.
Crisis de la vivienda y boom inmobiliario (1990-2010)
Marie-France Prévôt-Schapira

En el marco del programa Metraljeux de estudio sobre cuatro metrópolis de América Latina, este trabajo parte de la idea de que en Buenos Aires, como en otras ciudades de la región, los modelos de gobernanza son producto de las lógicas políticas e institucionales que caracterizaron las trayectorias de las metrópolis así como su inserción en la globalización. El análisis propuesto, elaborado como resultado de un trabajo de campo en las ciudades de México y de Buenos Aires en los años 2008-2010, permitirá entender los modos de la gobernanza de la vivienda en Buenos Aires, paradójica con respecto a las otras metrópolis de América Latina.

En primer lugar, se establecen, en una perspectiva histórica, las nuevas formas de precariedad y vulnerabilidad de la vivienda en la Ciudad de Buenos Aires en los años 2000. Luego se pone el foco en el desfasaje entre el derecho a la vivienda reconocido por la Constitución de la Ciudad Autónoma (CABA) y las políticas implementadas para responder a la apremiante demanda habitacional, privilegiando el análisis de las lógicas políticas e institucionales. Por último, se muestra cómo la concentración de programas de vivienda social, la mayor parte de ellos confinados en el sur de la ciudad, profundiza los procesos de segregación existentes, endurece las fronteras entre distintos barrios y exacerba las tensiones.

En fin, el artículo sostiene que la pregunta por quién se apropia del espacio es clave para hacer inteligible la dinámica y las posibilidades de la gobernanza metropolitana.

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Bienestar infantil y diversidad familiar.
Infancia, parentalidad y políticas públicas en España
Dolors Comas-d´Argemir

El reconocimiento de la diversidad familiar es un componente esencial para el bienestar de la infancia. Las familias han experimentado fuertes cambios en su composición y relaciones internas y esto es especialmente relevante en la España de los últimos cincuenta años, en que se ha pasado de un modelo familiar único (matrimonio heterosexual con hijos) a una diversidad de formas de convivencia y a una democratización de las relaciones entre hombres y mujeres y entre generaciones. En este artículo presentamos las políticas públicas dirigidas a la infancia, con especial referencia a las relacionadas con el reconocimiento de las nuevas realidades familiares. Constatamos que las políticas de infancia y las políticas familiares han sido de poca entidad y de gran fragilidad en España y que los avances que se produjeron a finales del siglo XX, coincidiendo con el desarrollo del Estado del bienestar, se han visto truncados con la gran depresión económica y las políticas neoliberales de austeridad, que limitan la responsabilidad del Estado y sitúan a la familia como garante del bienestar infantil, acentuando el riesgo de pobreza infantil. Es en este contexto en el que hay que interpretar la escasa sensibilidad pública hacia las nuevas necesidades de las nuevas familias.

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Los sistemas de registro de información como instrumentos para la gestión de políticas públicas para niñas, niños y adolescentes.
El caso de la Ciudad de Buenos Aires
Cristina Erbaro y Verónica Lewkowicz

El compromiso asumido por la Argentina, como Estado Parte de la Convención sobre los Derechos del Niño, y las leyes nacionales y locales de protección integral de derechos requieren del seguimiento de su implementación en las políticas públicas. En ese marco, una de las tareas más importantes es la construcción de sistemas de registro que brinden información sobre el acceso a los derechos de niñas, niños y adolescentes. En el presente trabajo se reflexiona sobre el Legajo Único Electrónico, primer sistema para el registro de situaciones de amenaza o vulneración de derechos, de uso exclusivo de todos los servicios y programas de atención directa del Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

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Autoritarismo, espacio urbano y sectores populares
A propósito de Merecer la ciudad: los pobres y el derecho al espacio urbano, Oscar Oszlak (2017). Ciudad de Buenos Aires: Eduntref. Segunda edición ampliada
Fernando Ostuni

El compromiso asumido por la Argentina, como Estado Parte de la Convención sobre los Derechos del Niño, y las leyes nacionales y locales de protección integral de derechos requieren del seguimiento de su implementación en las políticas públicas. En ese marco, una de las tareas más importantes es la construcción de sistemas de registro que brinden información sobre el acceso a los derechos de niñas, niños y adolescentes. En el presente trabajo se reflexiona sobre el Legajo Único Electrónico, primer sistema para el registro de situaciones de amenaza o vulneración de derechos, de uso exclusivo de todos los servicios y programas de atención directa del Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

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Los desafíos de la justicia escolar.
François Dubet

El gran proyecto escolar moderno se fundó en la mayoría de los países entre finales del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX, cuando se construyeron los sistemas educativos públicos nacionales con la misión de escolarizar a todos los niños. En esos años de fuerte confianza en la educación, dos grandes proyectos se afirmaron: un proyecto de justicia social y un proyecto de emancipación. Uno se basa en la creencia en la capacidad de la escuela para promover una jerarquía social justa basada en el mérito de los individuos y no solo en los privilegios debidos a su nacimiento; el segundo postula que la escuela puede formar ciudadanos autónomos y solidarios en el marco de las sociedades nacionales democráticas. En este artículo se analizan esos dos proyectos, el de la justicia y el de la educación, para distinguir sus diversas dimensiones e intentar definir los desafíos a los que hoy nos enfrentamos. Se sostiene, en líneas generales, que en tanto los sistemas educativos están insertos en las sociedades, cuanto más justa e igualitaria es una sociedad, más probabilidades tiene la escuela de ser ella misma justa e igualitaria. Porque si bien la escuela interviene sobre la sociedad, no está quizás en condiciones de “salvar el mundo”.

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Las continuas mejoras en la distribución del ingreso en Argentina entre 2003 y 2015.
Ana Laura Fernández y Mariana L. González

El período 2003-2015 puede caracterizarse en su conjunto en términos socioeconómicos por el crecimiento de la economía, la mejora en las condiciones laborales y la ampliación de las políticas sociales y de seguridad social. Entre estos años se produjo, a su vez, una mejora continua en la distribución del ingreso, que implicó una reversión respecto de la tendencia regresiva que se había verificado desde los años de la última dictadura militar. En este marco, el objetivo de este trabajo es analizar la evolución de la distribución de los ingresos familiares e individuales durante esta etapa indagando en su asociación con diferentes factores tales como la dinámica del mercado de trabajo, los ingresos laborales y no laborales. El análisis se basa en una periodización fundamentada en la dinámica macroeconómica y de las variables analizadas, que distingue tres subetapas. La principal fuente de información es la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC.


El estudio permite concluir que la menor desigualdad en los ingresos familiares no solo se relaciona positivamente con una mejora en la distribución de los ingresos laborales sino también con el efecto diferencial del aumento de la ocupación y las variaciones en la tasa de actividad, y la menor precariedad en el empleo. Del mismo modo, es fundamental en la explicación la ampliación del régimen previsional y el aumento real de los haberes jubilatorios, mientras que las políticas sociales de transferencias monetarias tienen un rol también positivo, pero de menor intensidad.

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La desigualdad regional de ingresos en la Argentina de las últimas décadas
Impacto redistributivo del Estado y contribución regional a la inequidad urbana
Gabriel Calvi y Elsa Cimillo

En este trabajo se aborda el fenómeno de la desigualdad de ingresos personales en los distintos agrupamientos urbanos (regiones y aglomerados) de la Argentina y su evolución en los últimos veinte años. El estudio se concentrará en dos aspectos: 1) la evolución de la desigualdad y del impacto redistributivo de las transferencias estatales (contributivas y no contributivas) a nivel regional; 2) el aporte de cada área a la desigualdad del total urbano.


Para el primer aspecto abordado se analizarán coeficientes de Gini de ingreso per cápita familiar (IPCF), antes y después de transferencias estatales. En este punto se procederá comparando ambos tipos de coeficientes, asumiendo que la diferencia es un buen indicador del efecto redistributivo de la intervención del Estado. La comparación será realizada para cada uno de los agrupamientos territoriales en los distintos años considerados.


El segundo aspecto, de mayor complejidad, es el relativo a la contribución de regiones y aglomerados a la inequidad del total urbano en el período analizado. La desigualdad de IPCF del total urbano resulta de incluir en un único ordenamiento jerárquico (distribución) los ingresos individuales (IPCF) de distintas áreas geográficas, que presentan heterogeneidades en términos de tamaño poblacional y nivel de ingresos. Esta mayor o menor heterogeneidad (entre regiones o aglomerados) origina contribuciones diferenciales a la desigualdad total. La metodología utilizada en este punto es una adaptación del procedimiento de descomposición del Gini por fuentes de ingreso elaborado por Lerman y Yitzhaki (1985) y difundido por CEPAL en 2008 (Medina y Galván, 2008). La adaptación aquí realizada consiste en considerar los ingresos de los residentes de cada región o aglomerado como fuentes distintas del ingreso total urbano.


En la definición de las áreas urbanas se sigue la clasificación de agrupamientos territoriales que emplea el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), fuente de información utilizada en este trabajo. Nos referimos a las seis regiones estadísticas definidas por el INDEC (Gran Buenos Aires, Cuyo, Noreste Argentino, Noroeste Argentino, Patagonia y Pampeana) y a los distintos aglomerados urbanos relevados por la encuesta (cuya cantidad ha variado desde los inicios de la EPH).


El estudio es precedido por una sección en la que se describe brevemente la evolución de la desigualdad de ingresos entre 1993 y 2013, y que nos permite identificar las etapas a partir de las cuales será estilizado el análisis. Un último punto queda dedicado a las conclusiones que se desprenden de las evidencias aportadas.

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Producción de bienestar y estructura social en perspectiva comparada:
Reino Unido, España y Argentina
Jésica Lorena Pla y Emilio Jorge Ayos

Este artículo analiza la composición de ingresos y su relación con la estructura social, a partir de una perspectiva comparativa, seleccionando los casos de Reino Unido, España y Argentina. Retomamos la discusión sobre las formas de articulación entre las diferentes instituciones que participan en la provisión del bienestar, Estado, Mercado y Familia, aprendiéndolas a partir de la desagregación de los ingresos por fuente (laboral, no laboral, y en este último caso, su composición), abordados comparativamente a partir de la unidad de análisis individuo y la unidad de análisis hogar.


Utilizamos los microdatos de las siguientes fuentes: la Encuesta Permanente de Hogares del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Argentina), la Encuesta de Condiciones de Vida del Instituto Nacional de Estadística (España - 2013 en cada caso) y su versión inglesa European Union Statistics on Income and Living Conditions (2009).


El instrumento de medición utilizado para analizar la evolución de la estructura de clases en relación al mercado de trabajo fue el esquema de clases de Erikson, Goldthorpe y Portocarero (Goldthorpe y Heath, 1992).

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Desigualdad de oportunidades de graduación universitaria en Argentina (1975-2015):
Efectos del territorio, la clase social de origen y el nivel educativo familiar
Pablo Dalle, Paula Boniolo, Bárbara Estévez Leston y Joaquín Carrascosa

El artículo analiza la incidencia del origen social familiar y el territorio en la desigualdad de oportunidades de graduación universitaria en Argentina y su evolución a través de cuatro cohortes nacidas entre 1945 y 1985. Se utiliza una metodología cuantitativa que combina el análisis de dos fuentes de datos secundarios: la Encuesta Nacional sobre Estructura Social de 2015 y el Censo Nacional de Personas, Hogares y Viviendas de 2010. Se utilizaron técnicas estadísticas descriptivas: tablas de contingencia, gráficos y mapas, e inferenciales: modelos log-lineales y de regresión logística multivariados. Las pautas observadas sugieren que la escasa expansión de la graduación del sistema universitario en las últimas décadas ha implicado, hasta el momento, una ampliación de la desigualdad de clase en el logro de credenciales universitarias en la cohorte más joven, esto es, mayores ventajas para quienes provienen de clases medias. El nivel educativo del hogar de origen es la variable que más influye en la graduación universitaria y su efecto sobre la desigualdad de oportunidades se mantiene constante a través de las cohortes. Asimismo, el estudio brinda evidencia en favor de que la región de nacimiento y de residencia actual contribuye a delinear la desigualdad de oportunidades educativas.

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Procesos de exclusión en las políticas sociales:
explorando los perfiles de la población no perceptora de la Asignación Universal por Hijo
Agustín Salvia, Santiago Poy y Ianina Tuñón

Está ampliamente probado que las instituciones laborales y de seguridad social asociadas a los mercados de trabajo formal constituyen el principal mecanismo de inclusión social sistémica en economías de mercado (OIT, 2017). No obstante, la reconfiguración productiva y sus efectos sobre el empleo y la exclusión a escala global condujeron a muchos gobiernos a desarrollar sistemas de protección paralelos a tales mecanismos (CEPAL, 2018). En América Latina, estos sistemas han adoptado la forma de programas de transferencias condicionadas de ingresos, orientados a la lucha contra la pobreza y concebidos como instrumentos transitorios hasta que los beneficiarios logren una mejor inserción en el mercado laboral. Si bien han tenido efectividad para paliar situaciones de pobreza extrema, en distintos países se ha constatado su insuficiencia para superar exclusiones o autoexclusiones sociales y promover formas más plenas de inclusión social sistémica.


A partir de 2009, el gobierno argentino implementó un sistema de transferencia condicionada de ingresos –la Asignación Universal por Hijo–, destinado a hogares con niños y adolescentes cuyos padres fueran trabajadores informales, desempleados o inactivos y no tuvieran acceso a otros mecanismos de protección social. La literatura ha abordado distintas aristas de esta política. Adoptando un enfoque crítico sobre el carácter universal, transitorio e inclusivo de esta iniciativa, este artículo aborda un aspecto poco explorado: el perfil socioeconómico, demográfico, laboral y residencial de aquellos potenciales beneficiarios excluidos o autoexcluidos del programa. Se parte de la hipótesis de que se trata de una población heterogénea, atravesada por diferentes clivajes y grados de marginalidad social, cuyas particulares condiciones constituyen el principal factor de exclusión.


La fuente de información son los microdatos de la Encuesta de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina correspondientes al período 2010-2015. Sobre las bases apiladas se aplican modelos de regresión, análisis factoriales y construcción de clústeres que permiten caracterizar y tipificar los diferentes procesos sociales de exclusión subyacentes a los perfiles socioeconómicos, demográficos, laborales y residenciales presentes en una población de niños y adolescentes elegibles no beneficiarios de la AUH.

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Políticas sociales y simbolismo del trabajo en Argentina
Desigualdad, apropiaciones y sentidos vividos en el espacio social de Córdoba
Gonzalo Assusa

El artículo aborda la relación entre políticas sociales y desigualdad en la Argentina contemporánea. Para ello, plantea su análisis en dos dimensiones paralelas e interconectadas. La primera refiere al lugar de las políticas sociales como instrumento de reproducción social y al modo en que se inserta en una serie de estrategias de reproducción social de las familias para sostener o mejorar su propia posición en el espacio de las clases sociales. La segunda refiere a cómo las políticas sociales (denominadas coloquialmente “planes sociales") pasan a formar parte de un acervo común de categorías simbólicas que se ponen en juego en la construcción de fronteras simbólicas que distinguen legitimidades, dignidades y prestigios diferenciales entre personas. Con este objetivo, el artículo propone una articulación de métodos, combinando procesamiento estadístico multifactorial de bases de datos como la ENES-PISAC, con un extenso trabajo de campo cualitativo que va desde entrevistas en profundidad hasta registros etnográficos.

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Las transformaciones en las prácticas de los sectores populares organizados a partir de la implementación de la Asignación Universal por Hijo
Victoria D’Amico

En este artículo exploramos las reconfiguraciones de la relación entre sectores populares y Estado a partir del análisis del modo que adoptó la inscripción de la AUH en las redes de sociabilidad política local de una organización socioterritorial, el Movimiento Justicia y Libertad en la ciudad de La Plata, entre 2011 y 2015. Sostenemos que la implementación de la AUH conllevó dos transformaciones simultáneas en las prácticas de los sectores populares organizados. Por un lado, reprodujo el sentido oficial de que la política es gestionada directamente por el Estado nacional. Al hacerlo, las organizaciones se distanciaron del carácter disruptivo con que habían disputado previamente su papel protagónico como mediadoras en la gestión de políticas sociales y, como consecuencia, se produjeron procesos de individualización de los sectores populares.


Por otro, las organizaciones reconfiguraron su trabajo territorial a través de su participación en otros programas sociales. Las cooperativas del Programa de Ingreso Social con Trabajo, más conocido como “Argentina Trabaja”, operaron como núcleos de articulación de recursos, tareas y demandas al Estado en el entramado local. Reconstruimos empíricamente las tensiones irresueltas que ambos procesos generaron en las experiencias de ciudadanización y desigualdad, particularmente para las mujeres.

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Experiencias del bienestar
Para una comprensión de la política social desde el sentido común
Daniela Soldano

Conseguir trabajo, agua potable, una bolsa de alimentos, un turno médico, un lugar donde vivir, o un cupo en la mejor escuela pública del barrio, constituyen desafíos que enfrentan a diario los vecinos de las barriadas relegadas de las ciudades en nuestra región. Estos desafíos permiten advertir dos registros del orden socio-político: la estructura desigual que da forma a sus condiciones de vida y las prácticas efectivas de reproducción social. Entre ambos, se ubica el sentido común, un nivel de conocimiento experiencial, potente para orientar dichas rutinas cotidianas y con capacidad para “suturar” simbólicamente las fracturas de una sociedad atravesada por la desigualdad socioeconómica. Este artículo propone la comprensión de lo que se denominará “experiencias del bienestar” –del Estado y la política social–, en las que entran en escena un conjunto de razonamientos evaluativos que atañen a la calidad de los recursos públicos, a la efectividad y legitimidad de su mediación y al grado de justicia presente en su distribución en los diferentes territorios.

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Cuando la desigualdad y la pobreza pasaron a ser problemas de la gerencia social
Notas sobre el caso de los think tanks en los noventa
Adriana Clemente

Este artículo problematiza sobre la orientación y las características de las fuentes de conocimiento y el asesoramiento brindado para el diseño de los programas sociales y el tratamiento de la pobreza que se realizaron como parte de la cooperación técnica para el desarrollo en la década de los noventa. El análisis focaliza el rol de los dispositivos institucionales que actúan en torno a procesos de vinculación tecnológica y social con la vocación de incidir en la agenda pública (think tanks), particularmente los asociados al ámbito académico inscriptos en el campo de las políticas sociales y el desarrollo.